¿Porqué el Metro de la CDMX se ha convertido en un caos de corrupción?

- Por

Es uno de los servicios de transporte público más utilizados en el continente americano. Cada día se mueven entre sus vagones cerca de 2.5 millones de capitalinos y entre las labores de distintos gobiernos, los programas para seguridad y los recursos para su correcta operación, el Metro de la Ciudad de México está inmerso en constantes escándalos de corrupción y opacidad.

Con gobiernos perredistas durante los últimos años, la capital mexicana ha vivido decenas de problemas ligados al desvío de recursos dentro del Metro. Uno de los más sonados ha sido la compra de alertas sísmicas. Los 28 aparatos que servirían de prevención ante posibles desastres naturales costaron mucho más de lo regular. Cada uno tenía un valor de 34 mil pesos, pero en el sistema de transporte colectivo Metro (STC) decidieron pagar más de 142 mil pesos por cada uno.

La empresa responsable, Eyca Soluciones, confirmó el precio original de los aparatos y surgió la pregunta de porqué pagar 108 mil pesos de más por cada aparato. Esto representa un 315% más de costo innecesario, dejando en claro la corrupción que impera dentro de la administración del sistema de transporte. ¿Qué dijeron las autoridades para defenderse? Absolutamente nada. Lo cierto es que El Big Data también dejó claro que las alarmas no se usan o no se instalaron bien.

Y es que las críticas a las administraciones del Metro se elevaron después de que el costo del boleto se elevó hasta los 5 pesos. Para justificar el aumento, se prometieron cambios drásticos y mejoras al servicio. Lo cierto es que en poco tiempo se descubrieron más fugas de dinero millonarias dentro del gusano naranja. Al revisar los ingresos del sistema de transporte, se encontró una deuda de 62 millones de pesos que no se había cobrado.

Este enorme adeudo lo tiene la empresa Accesorios Constructivos S.A. de C.V. que no ha tenido la intención de pagar por la renta de pequeños negocios dentro del sistema de Metro. Este adeudo tampoco fue requerido por las autoridades, mientras que los pequeños locales continuaban abiertos sin pagar las rentas obligatorias. Pero no solo eso, también se descubrió una red de sobreprecios de renta dentro de estos pequeños establecimientos.

La gran queja fue inmediata. Si el boleto pasó de dos a cinco pesos, ¿en dónde estaban las mejoras a corto y largo plazo? Nadie lo ha sabido explicar y es claro que el servicio del Metro ha ido a la baja en cuestión de mantenimiento y buen servicio. Dentro de los abusos al presupuesto del Metro, se encuentran los fideicomisos que fueron otorgados para mejorar la calidad del transporte y que no se han visto reflejados.

Si de por si estos escándalos ya son suficientes para que se inicie una investigación profunda, un tema más saca a la luz la falta de seguridad dentro del Metro capitalino. De repente, una mañana se reportó el robo de cien equipos de escaneo de las tarjetas del Metro. El robo no solamente fue grande, después de supo que se habían robado los equipos para poder clonar tarjetas y venderlas con créditos dentro. Este robo dejó en claro que la seguridad interna del servicio era totalmente deficiente. No se ha encontrado a los responsables aunque sí se sabe de tarjetas clonadas, derivadas del atraco.

Todo esto deja ver las pésimas condiciones de administración y seguridad dentro del Metro, uno de los más utilizados del mundo. El futuro gobierno capitalino de Claudia Sheinbaum tendrá que lidiar con esto y con la mala percepción que se tiene de uno de los transportes públicos más populares de México.

Con información de El Big Data.