«No les voy a fallar», promete AMLO en una noche histórica

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El domingo primero de julio del 2018 quedará fijo en la historia política de México al permitir el primer gobierno de izquierda en el país azteca. Andrés Manuel López Obrador aventajó desde las precampañas y logró una victoria aplastante sobre sus rivales priístas, panistas y perredistas, principalmente. En el zócalo capitalino, el tabasqueño prometió un gobierno digno.

A las once de la noche del domingo, Lorenzo Córdova emitió el mensaje definitivo a los mexicanos: López Obrador se alza como el ganador de la presidencia más competitiva en la historia del país. El consejero presidente del INE presumió una participación del 62% de los mexicanos en la elección y decretó que “puede confirmarse una clara tendencia de votación” a favor del tabasqueño, Andrés Manuel.

Con esto, se anunció el primer gobierno federal de izquierda en México, un país anclado a la derecha conservadora. Junto con las declaraciones de apoyo, los candidatos Ricardo Anaya y José Antonio Meade salieron rápidamente a reconocer las tendencias que no los favorecían y a felicitar a López Obrador por su victoria de más de 50 puntos porcentuales, según los conteos rápidos del INE.

Peña reconoce la victoria de Andrés Manuel

Después de que miles de votantes se sorprendieron por ver a Meade saliendo muy temprano a declarar su derrota, una emisión nacional del presidente Enrique Peña dejó en claro que el PRI aceptaba los resultados y que no se intentaría efectuar un fraude electoral. El presidente priísta dijo que este “es el día más importante en una democracia”, señalando que apoyaba las declaraciones de Córdova.

“Andrés Manuel López Obrador obtuvo el mayor número de votos en la elección presidencial”, dijo, dejando en claro que aún se esperan los resultados formales del conteo total de votos y la declaración del tribunal electoral para que el tabasqueño sea el presidente del 2018 al 2024. Esta es la primera vez, después de su llegada al poder, que el presidente menciona públicamente el nombre de López Obrador, un reconocido adversario de su gobierno.

Festejo de AMLO en el Zócalo

Para rematar las declaraciones públicas, el candidato de izquierda aseguró que su gobierno será respetuoso e íntegro para todos los mexicanos. En el zócalo capitalino y con personas celebrando su triunfo, el candidato tabasqueño aseguro que no le va a fallar a los mexicanos. Acompañado de Claudia Sheinbaum, también ganadora, y su esposa Beatriz Gutiérrez, Obrador agradeció la confianza del electorado nacional en este tercer intento presidencial.

Remató que su gobierno trabajará por los obreros, los indígenas, todas las religiones, todas las clases sociales, los activistas, dirigentes sociales, ciudadanos y campesinos. Llamó a la reconciliación para que este triunfo no divida el panorama electoral y que se logre “una verdadera democracia en nuestro país”.

“Soy muy consciente de mi responsabilidad histórica, no quiero pasar a la historia como un mal presidente. Triunfamos y ahora vamos a transformar a México”, dijo, asegurando que se respetará la inversión privada, el Banco de México y varios contratos que se mantienen en el país para asegurar la inversión extranjera. Por lo que presumió a su gabinete para elaborar grandes cambios para el país y “no perder tiempo”. Aseguró que se reunirá con Peña Nieto la siguiente semana para trabajar una entrega-recepción de forma ordenada para garantizar la economía y salud financiera en el país.