Estados Unidos ha investigado a AMLO desde hace 20 años: El Universal

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Desde hace varias décadas, el perfil del tabasqueño ganador de la presidencia 2018 fue de interés profundo para áreas los departamentos de inteligencia de Estados Unidos. Para lograr ampliar su visión sobre el candidato de izquierda, las administraciones de George Bush y Barack Obama enviaron cables especiales a la embajada yanqui en México para que se nutrieran de información sobre la capacidad política de López Obrador.

La información la da a conocer el periódico El Universal. Según este diario, el medio de información Wikileaks habría soltado toda esta información sobre la lupa que colocó la administración estadounidense sobre el entonces jefe de gobierno. Lo cierto es que no se muestran los enlaces originales a los documentos y en la página oficial de Wikileaks tampoco se encuentra información al respecto. La información de El Universal asegura que fue Hillary Clinton la principal orquestadora de esta investigación secreta.

Pero no solamente iban detrás del tabasqueño. A la inteligencia norteamericana le interesaba también saber cómo se estaba aliando la izquierda a través del PRD. Hace unos años, el perredismo era una fuerza política que peleaba por la presidencia de México en 2006 y ahí se encontraban figuras claves como Marcelo Ebrard y Alejandro Encinas. El interés más profundo se dio durante las dos presidencias de Barack Obama, y buscaban información sobre “cómo podrían afectar al paisaje político”.

Para Estados Unidos era importante conocer qué fuerza estaba logrando la izquierda a través del PRD y partidos más pequeños, como el PT y Convergencia (partido ya extinto). Los datos rezaban sobre el número de militantes, la fuerza de sus líderes y las intenciones de Obrador-Ebrard-Encinas en conjunto. Los documentos eran catalogados como “Noform”, es decir, no podían distribuirse en el extranjero.

Los escándalos sobre información oculta han rodeado la vida política de Hillary Clinton. La demócrata que perdiera ante Donald Trump ha sido ligada a una serie de correos privados en donde solicita información precisa sobre enemigos del régimen estadounidense cuando fue secretaria de Estado durante la administración Obama. En su intención presidencial, estos documentos revelados pegaron mucho a su imagen, lo que pudo haber definido su derrota electoral.

Para Estados Unidos era inconveniente que un presidente de izquierda decidiera agravar o romper lazos económicos con ellos. Durante la elección del 2006, en donde Felipe Calderón ganó la presidencia mexicana, la inteligencia estadounidense fue mucho más inmersiva en sus propuestas de gobierno. Tenían la duda de si su posible presidencia estaría alineada a los intereses de la administración Bush. Para suerte de los yanquis, un polémico final le dio la victoria al panista michoacano con tendencias neoliberales. Todo esto bajo acusaciones de fraude electoral por parte del tabasqueño.

Otra de las búsquedas del gobierno de Estados Unidos se enfocaron en entender claramente la personalidad del tabasqueño que ganó la presidencia hace menos de dos semanas. Para la administración Bush y Obama era necesario saber cómo pensaba uno de los hombres más poderosos de la izquierda en México. Un hombre que habrá de gobernar durante el mandato de Donald Trump, con quien mantiene una comunicación respetuosa… hasta el momento.