El PRI quiere recuperar tu confianza con la juventud priista

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Por alguna razón, el PRI considera que ocultando a sus líderes de cana y traje sastre se solucionarán las cosas. Después de sus peores resultados electorales en la historia, los priístas están elaborando planes desde distintas áreas para revitalizar un partido aniquilado por la desconfianza, la corrupción y las luchas internas. La última carta que se ha usado es la de la frescura. Los jóvenes priistas le echan la culpa al viejo PRI y piden tu voto de confianza para el futuro.

Lo que el PRI perdió este primero de julio puede que tarde décadas en volver a conseguirlo. No pudieron mantener la presidencia, perdieron nueve de nueve gubernaturas; en el panorama nacional nadie votó por ellos para diputaciones y senadurías y perdieron las mayorías en ambas cámaras legislativas. Pasaron de ser la gran fuerza nacional, a ser una diminuta tercera parte opositora que podría perder el registro si se repite este escenario en 2024.

Su aún líder nacional, René Juárez Cisneros, ya movilizó a las juventudes militantes para que salgan a dar la cara por el partido de Salinas, Beltrones, Peña, del Mazo y los Moreira. Uno de los grupos juveniles que está rogando el perdón son los chepes. Esta unión se dice heredera de las intenciones y propuestas de José Antonio Meade, un hombre que no militó en el PRI y que quiso impulsar una candidatura mitad ciudadana, mitad priista.

El objetivo principal es recuperar la confianza ciudadana. Dentro del PRI nacional saben que la fractura electoral aún duele y no hay un plan estructurado para resarcir la derrota. Para 2021, México tendrá de nuevo elecciones y el priismo más joven quiere acaparar las vacantes. Lo que no se sabe es si esta corriente de los chepes esté liderada de alguna forma por amigos o cercanos a Meade, quien no ha mostrado intención alguna por hacerse de algún puesto mayor en el partido. Incluso en Morena planean incluirlo en el Banco de México.

Lo cierto es que parte del primer plan para que los votantes perdonen al PRI es ocultar los rostros de la presidencia de Enrique Peña Nieto y los eternos perfiles que dominan el partido. Si el presidente mexicano llegó a hablar de un nuevo PRI que incluía a Javier y César Duarte, en esta nueva súplica por recuperar confianza estaríamos viendo a un PRI 3.0, con rostros aún más jóvenes que rondan los 30 años. “Nos han juzgado mal, llamándonos rateros y corruptos por culpa de gente como Duarte, como Borge y otros tantos individuos que le fallaron a nuestro partido”, comentan para defenderse.

Los jóvenes priistas aseguran estar hartos de “la prepotencia, los compadrazgos, de los junios y los dedazos”, y comentan que ellos representan una nueva forma de hacer política. El discurso del video de los chepes deja ver una gran división en el priismo nacional que habrá de derivar en dos corrientes que pujarán por la dirigencia nacional. Los priistas cercanos al grupo Atlacomulco y el presidente Peña, que aún mantienen el poder, seguido de los grupos fanáticos de la propuesta de Meade Kuribreña, que pretenden limpiar la imagen del partido más viejo de México.

Para inicios del próximo año, el PRI quitará a Juárez Cisneros de la dirigencia nacional del PRI y varios grupos, de distintos tamaños, ya están esperando a que se vacíe la silla para insertar a sus favoritos. La pelea interna será grande y el futuro del priismo debe reestructurarse de inmediato para poder entrar con solidez a las próximas elecciones. Si todo continúa de la misma manera, pueden incluso desaparecer.