El PRD tiene una megadeuda de 900 millones después de la derrota electoral

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Para el partido que representara alguna vez a la izquierda en México, las últimas elecciones fueron un gancho al hígado. No solamente les pasó por encima otro partido de izquierda, Morena, también vieron perdidas gubernaturas clave como la Ciudad de México, Tabasco, Morelos y, claramente, la presidencia.

Ahora, los representantes del perredismo nacional aseguran estar pasando por una crisis económica.

El adeudo del partido sería de al menos 900 millones de pesos. Según el medio LPO, en el PRD ya se habla de una “bancarrota financiera”. Lo que pasa es que el partido que tuviera sus mejores años en los noventas ahora se ve reducido a una pulpa de personajes sumidos en escándalos de corrupción (Barrales y Graco, entre otros) y una severa lucha entre grupos internos que quieren apoderarse del liderazgo nacional.

Lo peor es que sus resultados electorales fueron tan bajos que su presupuesto para el 2019 como partido será de apenas 150 millones de pesos. Con esto apenas se podría mantener vivo entre varias ideas de cambiar de nombre al partido, darle un giro ideológico o hasta desaparecer completamente. Lo cierto es que el perredismo nacional vive su momento más débil, ya que su alianza con la extrema derecha del PAN resultó ser un fiasco de popularidad entre los votantes mexicanos.

El gran problema dentro de las personas encargadas de los números en el PRD es que Morena planea reducir a la mitad los presupuestos de cada partido político en México. Bajo un plan de austeridad preciso, el partido de López Obrador planea insertar bisturí en el dinero que recibirá el perredismo el próximo año. Con el posible recorte a su presupuesto anual, el PRD ya reclama una crisis inevitable.

Los 900 millones que deben son en su mayoría deudas impuestas por el INE. Además, los perredistas aseguran que también se debe bastante dinero a bancos, sumando también los intereses que mantienen ahogado al partido que creara Cuauhtémoc Cárdenas y hundiera Miguel Ángel Mancera. Después de las elecciones del 2018, el partido del sol azteca tendrá siete senadores y ocho diputados.

El partido que disputara la presidencia durante años, es ahora la quinta fuerza política con una representación diminuta que apenas impactará en las decisiones del país. Con una mayoría histórica, Morena impondrá agenda en ambas cámaras legislativas. Entre las propuestas principales está la legalización de la marihuana, una propuesta que el perredismo siempre ha impulsado, además de la austeridad a partidos políticos.

Para sanar la crisis económica, el perredismo ya presiona para que los militantes paguen sus cuotas. Otra de las estrategias es vender algunos de sus inmuebles en la capital del país, todo sea para no ingresar al 2019 sumidos en deudas. Lo cierto es que el partido vive su peor momento y de los intestinos del sol azteca ya iniciaron los conflictos por ver quién liderará a la fuerza amarilla.