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“Soy el más populista de los populistas”: Vicente Fox en 1999

Fuente: Twitter

Uno de los grandes personajes de las elecciones presidenciales del 2018 es Vicente Fox. El hombre guanajuatense que marcara el histórico cambio político hace dieciocho años se ha dedicado a dos cosas: atacar a López Obrador y a fomentar la legalización de la marihuana en México. Entre las acusaciones de Fox en contra del tabasqueño, está la de populista.

Con este término, el primer presidente panista en la historia ha vendido la imagen de Obrador como peligrosa, dañina y no viable para los mexicanos. Si bien el término asegura que los políticos populistas se valen de su carisma para seducir el voto, Fox no es alguien ajeno al término.

En una edición de la revista Proceso de 1999, el entonces gobernador de Guanajuato aseguraba que buscaría la presidencia de México a pesar de los ataques que el PRI hacía en su contra. Entre las acusaciones estaba la de ser un político populista y un Vicente Fox más joven aseguraba que “si el populismo es la responsabilidad social, entonces soy el más populista de los populistas”.

Con esto, Fox deja claro que su intención en 2018 es asegurar algunos beneficios políticos y económicos que aún percibe gracias a haber gobernado al país durante seis años. Entre los apoyos se encuentra su pensión mensual de hasta medio millón de pesos y el pago de servicios de mantenimiento, seguridad, personal cercano, entre otros. Como expresidente de México, Fox disfruta de estos beneficios de por vida.

Con la llegada de un posible gobierno de izquierda, Obrador comentó que desde el inicio de su gobierno habría de suspender estas pensiones de por vida. Fox se ha lanzado en contra de Obrador apoyando a dos bandos, tanto a Ricardo Anaya por su pasado panista como a Antonio Meade, por sus vínculos y amistades con el priísmo en el poder.

Pero en el pasado Fox hizo campaña presidencial bajo muchas de las acciones que ahora mantienen a Obrador como líder de las encuestas. En principio, el guanajuatense enfocó su campaña en acercarse a los mexicanos de la clase baja y clase media. Además, prometió combatir el régimen priísta que llevaba ochenta años en el poder para dar paso a una renovación nacional. Si bien tienen mucho en común, ahora Fox aborrece a Obrador y sus seguidores, a los que ha llegado a llamar “perrada”.

Ahora, totalmente reformado, Fox mantiene una postura totalmente neoliberal y asegura que el populismo sería uno de los grandes peligros en México en caso de un gobierno liderado por Morena. “No al populismo, no al engaño, no a la demagogia, no a la destrucción de aquellos que quieren terminar con nuestro país y con la empresa”, dijo en redes sociales.

A menos de tres semanas de las elecciones, Obrador mantiene una amplia ventaja. Fox se ha manifestado a favor de mantener cualquier presidencia que le asegure su pensión vitalicia. Ni Anaya ni Meade han comentado que quitarían este apoyo de por vida a los expresidentes en caso de ganar.