Ricardo Anaya ignora su coalición y pacta con la ultraderecha antiabortista

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El candidato del Frente a la presidencia está estancado en el segundo lugar de las encuestas, incluso de las suyas, por lo que tiene menos de diez días para hacer las últimas jugadas antes de la fiesta democrática del primero de julio. Para ganar votos en el tramo final de la contienda, Ricardo Anaya se ha desesperado por ganar alianzas incómodas.

Para el día de ayer, el panista que se ensartó en la candidatura presidencial se alió con el Frente Nacional por la Familia (FNF). Se trata de una de las asociaciones civiles más homofóbicas, católicas y provida de México. Anaya disfrutó una tarde junto a los líderes de esta frente antiabortista y les prometió que en caso de ganar, él haría de México un país en donde la legalización nacional del aborto no avance.

Pero la reunión entre el queretano y los radicales conservadores no contentó a los otros miembros del Frente. En principio porque Anaya reunió al PRD y a Movimiento Ciudadano a sus aspiraciones conservadoras. En segunda, que el propio perredismo fue el autor de la legalización del aborto en la capital mexicana, además de que buscan ampliar esta libertad de decisión a todo el país. Por eso es que la reunión Anaya-FNF se hizo a escondidas.

La intención de Anaya es desesperada. Busca reunir la mayor cantidad de banderas a su causa para hacerse con la silla presidencial. Esta jugada le puede costar más votos de los que gane, ya que buena parte de los perredistas que se había encantado con el Frente ahora dudarán de si de verdad se trata de una coalición o si son solamente los caprichos de un hombre acusado de lavado de dinero. La reunión con el frente católica estuvo llena de miembros de El Yunque, una organización de católicos radicales ligados a Acción Nacional.

La intención de la reunión era hacer firmar a Anaya compromisos para detener el avance de la legalización del aborto en otros estados del país. Anaya les concedió el capricho y aseguró que piensa de la misma manera. Para los provida mexicanos, el aborto, no importa sus causas, es un delito grave que debe castigarse severamente. El panista llegó a señalar que estaba en contra del aborto pero solicitaba la protección de las madres, aún no se sabe si permanecerá este último deseo en su posible presidencia o si habrá de pactar completamente con los intereses de los católicos del FNF.

“Ricardo Anaya dijo estar a favor de la vida, tras mencionar que está en contra de cualquier política pública a favor del aborto, aunque también en contra de la criminalización de la mujer”, comentaron los miembros del FNF, dejando en claro que ellos buscan lo contrario y que abogarán por sancionar a las madres y médicos que estén ligados a casos de aborto en el país.

Otra de las misivas en las que estuvo de acuerdo es a la de respetar la educación que los padres quieran imponer a sus hijos. Esta solicitud la mantienen tanto el FNF como El Yunque, en donde han abogado por una educación escolar ligada a principios católicos, es decir, dejando de lado teorías como la de selección natural. El derecho de los padres a educar a sus hijos busca romper con esa sólida ley de que la educación en México debe ser obligatoriamente laica.

Las respuestas llegaron inmediatamente de políticos de Movimiento Naranja. Este grupo político mantiene una línea ideológica centro-izquierda, por lo que consideran un abuso que Anaya se haya reunido y pactado en secreto con el FNF sin consultarles. Aseguran que en caso de seguir fomentando esta agenda provida y católica, ellos mismos habrán de oponerse a cualquier intento legal por penalizar el aborto, afirmó la senadora Martha Tagle y Patricia Mercado, excandidata presidencial.