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Red de empresas que venden al IMSS también simularon registros sanitarios y marcas

El sur de acapulco

Hace unos días, Animal Político publicó una investigación donde se muestra cómo el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha otorgado contratos millonarios a una red de empresas que pertenecen a una misma familia, todas relacionadas con María Isabel Camacho. Esta red simuló licitaciones y pagó favores con viajes a funcionarios que firmaron los contratos.

Sin embargo, no sólo realizaron esta simulación, también falsificaron registros sanitarios para vender su equipo. María Isabel Camacho ocupó a dos empresas: International Equipment JCB – de la que es apoderada – y a Innovación MEC, compañía que fue constituida por Miriam Escalona para vender equipos al IMSS que no tenían registro sanitario ni eran de la marca que habían ofertado.

Utiliza a una compañía sin permiso

Isabel Camacho utilizó a Innovación MEC para vender equipo de alta especialización, sin embargo, lo hizo sin pedir permiso a la propietaria legal, quien había trabajado con ella meses antes de que empezara a usar su empresa. Mediante esta compañía facturó 26 millones de pesos, sin la autorización de Miriam Escalona, esto mediante la falsificación de firmas y la usurpación de identidad ante el IMSS, la Secretaría de Defensa (Sedena) y en trámites bancarios.

A pesar de que había una falta de registros para avalar el equipo médico vendido por María Isabel Camacho, esto no impidió que ella continuará haciendo negocios con el IMSS. Vendió al instituto equipo de rayos X que no tenían permisos sanitarios y que era de la marca Advanced, de la cual otra de sus empresas es distribuidora.

La Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) confirmó a Animal Político que no le otorgó ningún permiso a las empresas de la red, dato que también confirmó el IMSS. Sin embargo, el instituto compró un total de cuatro equipos a María Isabel Camacho, con un valor total de 16.7 millones de pesos.

Venden una marca con un modelo inexistente

Además de los registros falsos, Innovación MEC y JCB también falsearon la marca. Animal Político contactó a Advanced Instrumentations para preguntarles si habían vendido el equipo a la red de empresas, y ellos confirmaron que los modelos que las empresas vendieron ni siquiera es producido por ellos. Dijeron que hospitales mexicanos los han buscado para obtener refacciones de esos equipos, pero no los tienen ya que no son ellos los que los fabrican.

Algo similar buscaban hacer al intentar vender a la Sedena varias Centrales de Monitoreo Hospitalario y una unidad de Anestesia básica. No obstante, los peritos que revisaron las propuestas observaron el uso ilegal de registros sanitarios. Asimismo, notaron que los equipos ofertados no eran del mismo modelo que los de la documentación, por lo que su propuesta fue rechazada. Esto no impidió que siguiera realizando negocios con el IMSS.

Escalona Correa se enteró del uso ilícito que María Isabel Camacho había hecho de Innovación MEC hasta dos años y medio después de que dejó de trabajar en su empresa. Pero para ese momento ya habían ganado 47 licitaciones y habían generado 330 facturas por venta. Escalona Correa emprendió una batalla legal contra María Camacho para deslindarse de estas acciones.

Acusados de usurpar la identidad

Animal Político posee los documentos que proporcionó Escalona Correa, donde se muestra cómo se falsificaron firmas, se registraron a empleados miembros de la red como suyos y realizaron movimientos hacendarios de manera virtual. Al respecto, Isabel Camacho y su abogado, Jorge Federico Solórzano, aseguraron que se trata de un intento de extorsión.

Innovación MEC ha cobrado al IMSS 26 millones 424 mil pesos a través de 47 procedimientos. Entre ellos: 31 licitaciones públicas, cinco invitaciones a por lo menos tres empresas y nueve adjudicaciones directas donde también se beneficiaron otras empresas de la red como MED Prime, DGC, International Equipment JCB y Dacega Corporation.

Sin embargo, Escalona Correa asegura que no tuvo conocimiento de ninguno de estos movimientos. Isabel Camacho abrió una cuenta en BBVA Bancomer a nombre de esta empresa donde recibía los pagos. El banco también tiene una demanda por permitir la apertura de una cuenta a nombre de una empresa sin pedir una acreditación de propiedad.

La demanda mercantil de Miriam Escalona sigue en marcha, ya que quiere quedar libre de responsabilidades por el uso que le dio a su empresa, además de reparar su reputación ante las acusaciones de extorsión de las que ha sido víctima por María Isabel Camacho. Dijo: “yo tengo un nombre, una reputación, un buró de crédito, muchas cosas que yo construí y no es posible que alguien venga y me lo robe, porque eso hizo, me robó la identidad“.

Lee la investigación completa en Animal Político.