Morena se lanza para quitar a la familia Yunes del gobierno de Veracruz

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Faltan nueve días para que más de 80 millones de mexicanos se lancen a las urnas a decidir quiénes los gobernarán durante los próximos años. En el ámbito presidencial, parece que López Obrador se siente un completo ganador, por lo que ha enfocado sus esfuerzos a asegurar que su partido, Morena, se haga con la mayor cantidad de gubernaturas.

El partido que creó el tabasqueño hace pocos años ha tenido un repunte inesperado en las últimas encuestas. Morena se ha ofrecido como el partido que terminaría con “la mafia del poder” y los partidos tradicionales en los escaños. Para lograrlo, han promovido una agenda de izquierda que está convenciendo a los habitantes de la Ciudad de México, Morelos, Tabasco y Chiapas.

El gran objetivo de Obrador en estos días ha sido quitarle el poder a uno de sus más grandes rivales políticos, Miguel Ángel Yunes. El actual gobernador de Veracruz ha colocado a su primogénito como candidato a sucederlo en el cargo, pero para lograrlo necesita vencer a Cuitláhuac García, el elegido por López Obrador. Esta rivalidad se mantiene en las encuestas, el morenista rebasa por apenas ocho puntos al hijo de Yunes.

Para la recta final, Yunes junior está alcanzando al favorito de Morena, lo que podría generar una elección larga y pareja. La idea de Obrador es la de hacerse con este importante estado del país y no permitir que la dinastía Yunes controle durante más tiempo. Recordemos que Miguel Yunes ya fue alcalde en Boca del Río, Veracruz. Por lo que Morena y el tabasqueño se han lanzado a asegurar esta victoria.

Lo cierto es que, del otro lado, Yunes padre también se ha volcado totalmente en asegurar la gubernatura para su hijo. Para lograrlo ha aprovechado cada espacio y declaración pública para alabar las actitudes de su hijo. Además de la rivalidad tradicional entre izquierda y derecha, Yunes mantiene un repudio total a la candidatura y todo lo que representa López Obrador. Ambos se han atacado durante los últimos años.

Para Morena, una victoria en Veracruz les daría mucho más poder y control en el país. Si en las encuestas ya van ganando la presidencia y ambas cámaras legislativas, con el control de cinco estados del país las cosas se pondría bastante buenas para el partido guinda a futuro. La intención es dominar en Veracruz, el tercer estado con mayor cantidad de votantes en el país.

Para lograr amarrar esta gubernatura tan complicada, Obrador y Morena ya planean un cierre de campaña de Cuitláhuac en el estadio de los tiburones rojos de Veracruz. La intención también es la de saturar de la imagen del candidato de Morena para que la gente mantenga sus intenciones electorales y le de esa ventaja de ocho puntos o más al morenista el primero de julio. Deben reunir al menos a 50 mil militantes de Morena en el estadio.

Para Veracruz las cosas han ido de mal en peor. Después de confiarle el estado a Javier Duarte, los saqueos y la violencia se dispararon a puntos alarmantes. Con la promesa de enviar a prisión al priísta, su sucesos, Yunes, un abogado capaz, se logró detener al exgobernador, pero la violencia desmedida ha continuado en aumento. Esta es la principal arma que tiene Morena para convencer a los veracruzanos de que Morena no continuará con los agravios de los partidos de antaño.