Investigan nuevos desvíos en Sedesol durante administración de Meade

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Una investigación realizada por Univision, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y Cartocrítica mostró que al menos 18 millones de dólares se entregaron a adultos mayores inexistentes durante 2015 y 2016, durante la administración de José Antonio Meade en Sedesol.

Adultos mayores de Ecatepec aparecieron como beneficiarios de un programa social por el que recibirían 29 dólares al mes. Uno de ellos reportó a Univision que desde hace siete años había dejado de recibir ese dinero, pero datos obtenidos por la cadena mostraron que según documentos del gobierno se continuaba entregando.

Más beneficiarios que habitantes

Jaime Martínez Veloz, exfuncionario que trabajaba en esta dependencia, detectó las irregularidades de dicho programa. Univision constató que más de mil comunidades en diversos municipios del país tenían más adultos mayores registrados para este beneficio que el número de habitantes de ese mismo lugar, incluyendo bebés, niños y jóvenes. Durante este tiempo se registraron 18 millones de dólares para el pago de este programa.

En 2014, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) mostró que el gobierno había pagado 4.4 millones de dólares para registrar 500 mil beneficiarios que no fueron inscritos. Otros 8.8 millones de dólares se entregaron a 72 mil ancianos a los que no encontraron en ningún expendiente.

Se realizó una investigación de la base de datos de 5 millones de beneficiarios del programa y posteriormente se recorrieron las poblaciones donde se encontraban estas personas. En las comunidades los vecinos dijeron que estas personas eran desconocidas, habían muerto, o hace años habían dejado de recibir este dinero.

Uno de los beneficiarios que sí recibía el dinero relató que: «me dijeron que había unos problemas con mis papeles. Fui a mi pueblo a arreglarlos, pero me cobraban muy caro. La muchacha me dijo que mi dinero estaba ahí pero que no lo podía cobrar». Sin embargo, en 2015 se reportó que el dinero se seguía depositando.

Hallan irregularidades desde 2014

Muna Buchahin, exdirectora de la ASF dijo que muchos de estos desvíos se hacen inscribiendo a falsos beneficiarios en zonas alejadas o de difícil acceso. Lugares donde investigadores o periodistas no irán a confirmar datos. «Muchos de los esquemas que yo he descubierto y hemos revelado tienen que ver con comunidades donde existe un alto nivel de inseguridad y uno tiene que llegar en camión, en burro, en terracería», dijo.

Una de las localidades que utilizaron para este desvío fue la de Tierras de Uso Común Ejidales de Ayotla, en Estado de México. Las viviendas tienen colgadas banderas rojas, lo que indican que pertenecen a Antorcha Campesina. En 2015, los registros de población indicaban que solo había un adulto mayor de 65 años. Sin embargo, los beneficiarios del programa sumaron mil 984.

Uno de los líderes de esta organización aseguró que en estas comunidades no hay más de 100 adultos con esa edad. «Aquí la mayoría son niños y jóvenes. Tercera edad casi no tenemos porque son colonias que apenas comienzan».

En el 2014, la Secretaría de Desarrollo Social firmó un convenio con la Universidad Autónoma del Estado de México para realizar una campaña de inscripción masiva a beneficiarios. Este convenio fue parte del esquema conocido como La Estafa Maestra. El programa de Adultos Mayores se pagó por medio millón de pesos a personas que en realidad no se habían inscrito.

Buchahin confirmó que: «la información personal de mucha gente se utiliza de manera indebida para crear bases de datos de pagos ficticios. Después se puede documentar que era gente inexistente o gente que no recibió el dinero».

En 2016, Jaime Martínez Veloz envió cartas a sus jefes en la Secretaría de Gobernación ya que encontró que se habían aprobado 600 millones de dólares para ayudar a adultos mayores indígenas. Ese año, Hacienda autorizó que ese presupuesto aumentara otros 600 millones. Dinero que era para una población de un millón y medio de personas indígenas que en realidad no existen. A pesar de notificar a altos funcionarios sobre esto, ninguno de ellos hizo nada por investigar.

Asimismo, Buchahin también comprobó que en Sedesol no tenían interés en investigar este caso y ver qué había sucedido con ese dinero que según se entregaba a beneficiarios y nunca llegó a sus manos. «Ven que no hay controles de supervisión. Hay una motivación cuando estoy viendo que hay impunidad. Hoy no se ha castigado la corrupción y de alguna manera, los que están dispuestos a hacerlo pueden decir ‘No pasa nada’«, concluyó.

Lee la investigación completa en Univision.