El PRD ya se prepara para sus peores resultados electorales en la historia

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El partido del sol amarillo ya empieza a resentir el golpe que podría recibir el primero de julio. La fuerza política creada por Cuauhtémoc Cárdenas ha pasado de acariciar la presidencia en dos ocasiones a tener que aliarse con sus rivales conservadores de Acción Nacional para lograr conseguir los votos necesarios para mantenerse como partido. Parece que perderán su predilecta jefatura en la Ciudad de México y puede no logren ninguna gubernatura.

El perredismo mexicano vive una crisis tremenda producto de errores internos y malos gobiernos. Mancera en la capital, Silvano en Michoacán y Graco en Morelos pareciera que intentaron manchar su imagen lo más posible para no lograr simpatías a futuro. Lo poco que controlaba el PRD se desmorona. Mancera renunció a su cargo para unirse a la campaña de Anaya, Silvano se unió al PRI a media campaña y Graco podría ser el primer gobernador enjuiciado en caso de que Morena gane en Morelos.

Ahora, la élite del PRD ya se prepara para uno de sus peores resultados electorales en su historia. Todo indica que Ricardo Anaya no logrará la presidencia y, aunque esto suceda, el partido amarillo no retiene popularidad en prácticamente ningún estado. En Morelos, en donde se anuncian en solitario, su candidato Gayoso ya está llamando a votar por López Obrador. En Veracruz, su carta fuerte es panista y en Veracruz ni siquiera figuran.

Lo peor viene desde la capital mexicana. Alejandra Barrales tiene nulas posibilidades de ganar y esto hundiría al PRD capitalino como nunca antes en la historia. Después de sus victorias con Cárdenas, Obrador, Ebrard y Mancera, la exlideresa del perredismo no logra generar simpatía alguna.

Si no fuera por la unión con el PAN, ¿el PRD podría haber obtenido mejores resultados? Probablemente. Lo cierto es que el partido venía a la baja desde hace años. En la contienda por el gobierno del Estado de México, el perredismo no figuró en los resultados finales, que fueron dominados por el PRI y Morena. En Michoacán y Morelos, el perredismo tampoco pudo sostenerse como una fórmula sólida. Silvano Aureoles enfureció al no ser elegido candidato a la presidencia y Graco Ramírez hizo lo mismo. El primero apoyó al PRI y el otro rompió el pacto con el panismo para colocar a su hijastro en la contienda.

La crisis ya llegó al punto de correr el riesgo de perder el registro en estados como Colima, Tamaulipas y Nuevo León, destaca el medio La Política Online. Pero no solo eso, informan, también habría caos en Oaxaca y Guerrero, territorios en donde el perredismo se sentía cómodo hasta cierto punto, gracias a militancias sólidas que ahora se muestran confusas por apoyar a candidatos panistas en todo el país.

Durante los tres meses de campaña electoral, miles de militantes y políticos del PRD renunciaron al partido ante su alianza con Acción Nacional, para muchos el más grande error y algo imperdonable para las bases ideológicas del partido. Para que la herida doliera más, la gran mayoría de los que renunciaron se fueron rápidamente a Morena. En estados como Michoacán, el brinco fue tan cínico que básicamente toda la plantilla de propuestas de Morena son rostros que hace menos de un año cobraban en el PRD.