Cevallos podría abandonar a Anaya de última hora: LPO

- Por

Continúan los descalabros para la campaña de Ricardo Anaya, líder del “Frente”. El medio noticioso La Política Online (LPO) ha dado la exclusiva sobre una cena entre Diego Fernández de Cevallos, su representante de Anaya ante la coalición y su hombre fuerte, con Manlio Fabio Beltrones, líder histórico del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y Roberto Gil Zuarth, panista muy cercano a Ernesto Cordero, némesis de Anaya.

Según el medio, la noticia de la cena y una fotografía de la misma ya están en la mesa del cuarto de guerra del queretano, lo que ha reforzado la idea de que Cevallos puede “traicionar” a Ricardo Anaya, a sólo unos días del final de las elecciones. Aunque todos los consultados por LPO han dicho que la cena fue “un encuentro de amigos”, los personajes en esa mesa sugieren que algo podría tramarse.

Gil Zuarth está ligado a Felipe Calderón, y a Ernesto Cordero, quien el 11 de junio pasado presentó una denuncia ante la PGR para incitarla a que iniciara una investigación en contra de Ricardo Anaya por lavado de dinero. Junto con Cordero, Gil Zuarth organizó una junta con gobernadores del partido para correr a Ricardo Anaya del PAN, tan pronto como acabaran las elecciones.

Cevallos con Beltrones y Gil Zuarth

Fuente: La Política Online

El mismo día en que Cordero presentó su denuncia, en entrevista con Luis Cárdenas de MVS, Diego Fernández contradijo el discurso de Jorge Castañeda, jefe de la estrategia de campaña de Anaya, en un tema crucial: el de los pactos cupulares.

“La verdad de las cosas, Anaya siempre ha venido diciendo que estamos dispuestos a aliarnos para que México no pierda sus instituciones y que no se le entreguen a un iluminado”, dijo Cevallos, y agregó: “si esto es pactar con el PRI o el Gobierno para que no llegue AMLO, habrá que verlo; cualquier opción será mejor opción, o menos mala, que entregar el país a un orate, enfermo, psicópata, iluminado, que se le tiene que tratar como a un dios porque los demás son súbditos».

El entrevistador en seguida le consultó cómo era posible, si desde el Frente había salido la idea de que Presidencia ya tenía un pacto, pero con López Obrador, para otorgarles impunidad a cambio de ganar la presidencia. Cevallos terminó: “No me queda claro que exista un pacto, en todo caso López Obrador ya tendió todo el puente solito y habrá que ver si el Gobierno decide cruzarlo para acordar».

Las palabras de Cevallos son un golpe bajo al Frente, y particularmente a Jorge Castañeda, autor del ahora conocido “error de abril”. Abril fue el mes en que Anaya estuvo más cerca en las preferencias electorales de Obrador; en ese momento decisivo, Castañeda en entrevista con Reforma, dijo lo siguiente:

“En una elección no hay que descartar nada. Yo no quiero descartar nada. Los números y las tendencias son las que vemos. En esa búsqueda de nuevas afinidades, podemos encontrar nuevos acercamientos. El Frente es eso al final del día: un Frente», ante la pregunta de René Delgado, sobre un potencial acuerdo con el PRI.

Unos días más tarde, Anaya hizo lo propio frente a empresarios cuando dijo: “estoy absolutamente abierto a construir con los que haya que construir para ganar esta elección”. La estrategia fue desastrosa y costó 7 puntos a Anaya. A este knock out técnico en el war room del queretano se le conoce ahora como “el error de abril”.

Para controlar los daños, la campaña de Anaya optó por la idea contraria: instalar la idea del pacto de Obrador con Los Pinos, y que su candidato reavivara el discurso de choque contra el presidente. ¿Por qué Cevallos afirmó lo contrario?

Después de ello, el frente comenzó a sugerir que el Jefe Diego «no obedece a los intereses del Frente ni de Anaya, sino del sistema«. No se explicaban que el mismo día que Cordero fue a presentar su denuncia a la PGR, Cevallos hubiera dicho lo que dijo para MVS; traición era la intuición: la imagen de la cena que Cevallos tuvo con Gil Zuarth y Beltrones, quizá no ha hecho más que convertir esa intuición en una franca realidad.

Esta crisis se añade a una larga lista de quiebres y fracturas para la campaña de Ricardo Anaya Cortés; la última de ellas, la demanda de Grupo Riobóo por daño moral en contra del queretano: en cuatro días acaban las elecciones.