Ataques y confrontaciones, la fallida campaña de Meade en las redes

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La campaña electoral de José Antonio Meade Kuribreña, de la coalición Todos por México, está a punto de concluir, la cual termina con un panorama muy poco favorable para el candidato de PRI, esto a pesar de haber tenido una intensa estrategia propagandista en internet y vía redes sociales.   

En el último minuto del miércoles 27 de junio da inicio la veda electoral, y la campaña de Meade Kuribreña quedará marcada por haber sido una de las que más señalamientos, ataques y confrontaciones provocó, o por lo menos así lo ha analizado el medio digital, Sin Embargo.

De acuerdo con La Unida de MetaDatos del diario digital, a lo largo del proceso electoral el candidato de coalición Todos por México, vivió varios intentos “fallidos o exitosos” con el objetivo de convencer al electorado.

Según, Sin Embargo, José Antonio Meade fue uno de los candidatos más agresivos en las redes sociales, ya que tanto en varios sitios web, así como vía Twitter acusó e hizo varios señalamientos en contra de los otros candidatos.

Datos del Instituto Nacional Electoral (INE), apuntan que el candidato del PRI, reportó un gasto por 67 millones 165 mil 73 pesos en propaganda, haciendo uso de todos los medios disponibles en internet para poder difundir su mensaje a la mayor cantidad de usuarios posibles, una cuestión que según el diario digital, implicó uno de los mayores gatos de campaña y que en algunos casos quedan varias situaciones pendientes que reportar.

El candidato de la coalición Todos por México, intentó posicionar su portal web a través de la plataforma Google Ads, aunado a que compró dominios con los nombres de sus adversarios para así ganar terreno en todos los espacios.

“La campaña digital de Meade dejó claro su objetivo: promocionarse las 24 horas del día y en todos los canales, donde Google, YouTube, Twitter, Facebook, y Twitter fueron los más recurrentes.”

Los hashtags #YoMero y #AvanzarConTigo fueron dos de los intentos fallidos que José Antonio Meade utilizó vía Twitter, con los que buscó crear interacción entre los usuarios, pero éstos nunca cumplieron con su objetivo, además de que usaron una estrategia como si se tratara de televisión o radio, donde no hay retroalimentación y el espectador solamente recibe el mensaje.

Un ejemplo de ello, se vio en la plataforma YouTube, donde el candidato del PRI, pagó por la promoción masiva de sus contenidos, pero cancelando la opción de comentarios.

Aunado a esto, otra de las cuestiones que se vivieron durante su campaña, fue la falta de organización dentro de la coalición Todos por México, ya que mientras Meade hacía un llamado dirigido a la Fepade, para que investigara las llamadas masivas en contra de AMLO, el Partido Nueva Alianza, promovió la difusión de la propaganda “La decisión de Bety” la cual se movió por internet y señalaba directamente al candidato tabasqueño.

“Sobresalen tres aspectos en particular: el uso de las redes sociales como una plataforma de propaganda, el intento fallido de irrumpir en este espacio y generar interacción con otros usuarios, el uso de la misma plataforma para atacar al adversario, además de un marcado retorno a las estrategias de comunicación de una solo vía.”

De acuerdo con Sin Embargo, luego de que Meade usó los hashtags #YoMero y #AvanzarConTigo, utilizó otros como #AsíNoAndrés, con el que buscó crear interacción entre los usuarios de Twitter, pero solamente alcanzó a los militantes priístas y no aportó puntos para su candidatura.

De acuerdo con la agencia Metrics, dicho hashtag tuvo un alcance de 101 mil 25 personas entre el 18 y 22 de junio, y la interacción se dio entre militantes priístas y de seguidores de los otros partidos de la coalición.

Mientras que el hashtag #MeadePresidente sostuvo un alcance de 2 millones 91 mil 843 personas.

Incluso en medio de plena contienda electoral, y luego Enrique Ochoa salió de la presidencia del PRI, Meade Kuribreña buscó un nuevo impulso a su campaña y decidió hacer un relanzamiento, con una estrategia que estuvo planeada para tener un “mayor acercamiento del candidato con la militancia” del PRI.

Sin embargo, a casi un mes de la elección, y luego de varios replanteamientos dentro del equipo de trabajo de José Antonio, las estrategias dieron resultados muy poco favorables, ya que la brecha entre AMLO, y el candidato del PRI se hizo aún más grande.

Aunando que durante su participación durante el programa Tercer Grado, el candidato de la coalición Todos Por México, no pudo acordarse del título de su libro, una situación que lo posicionó como tendencia, pero no a su favor.

Lee la investigación completa en Sin Embargo