El 6 de septiembre México tendrá formalmente nuevo presidente: tribunal electoral

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Las elecciones de nuestro país, que llegan a su punto más alto este domingo 1 de julio, cuando se decidirán más 3000 cargos públicos, entre ellos el de presidente, serán revisadas por nuestras instituciones electorales; pero una que tendrá primacía y se encargará de calificar la elección, así como de resolver las impugnaciones que presenten los partidos políticos, será la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

A través de un comunicado, su titular, la magistrada presidenta Janine M. Otálora Malassis, aseguró que a más tardar el 6 de septiembre se habrán realizado estos procesos, y ese día México tendrá su próximo mandatario legítimamente electo.

“Nuestro compromiso es impartir justicia que dé certeza a la democracia y demostrar que, en México, el voto se respeta. Probaremos la solidez de las instituciones electorales y de la democracia como sistema de gobierno en nuestro país”, dijo Otálora Malassis, durante la sesión de apertura del Foro Informativo para Visitantes Extranjeros.

En el evento, la magistrada recuperó una idea que ya había sido vertida por Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) al inicio de las elecciones: que estos ejercicios en México serán los más fiscalizados y observados; y serán precisamente los Visitantes Extranjeros los que funjan como Observadores Electorales y le otorguen a la elección legitimidad.

Fue Córdova, no obstante, el que dio los números: “las de 2018 serán las elecciones más observadas en la historia democrática de México: contaremos con más de 30 mil Observadores Electorales, 900 de los cuales son visitantes extranjeros de más de 60 países; habrá también cerca de 3 millones de representantes de partidos políticos que vigilarán el trabajo de los ciudadanos que integrarán las Mesas Directivas de Casilla”.

Al tiempo, la magistrada agregó: “su opinión experta e imparcial será fundamental para contar al mundo, a partir del 2 de julio, la experiencia que vivirá nuestro país el próximo domingo. Estoy convencida de que lo que sucede en México es importante para la democracia a nivel mundial, porque señalará los aciertos y las mejores prácticas que hay que replicar, así como también los focos amarillos y rojos donde habrá que poner mayor atención”.

Además de las más observadas, será también la más grande en la historia, con 3,406 cargos en juego, 60% más que los cargos que tuvo la elección de 2012. Asimismo, tendrá el número potencial de electores más alto en la historia, con cerca de 12.6 millones de jóvenes participando, y otros 6 millones de electores de primera vez.

De ahí que la magistrada subrayara la complejidad de estos ejercicios: “las instituciones electorales en México se vienen fortaleciendo y perfeccionando desde hace 25 años; su objetivo es defender los derechos políticos de la ciudadanía y afianzar a la democracia como la mejor forma de gobierno para el país”.

Y agregó: “Así que, a diferencia del pasado, ahora existen en México instituciones sólidas e independientes del gobierno para dar certeza sobre la voluntad expresada por la ciudadanía a través del voto. Y no obstante esta solidez institucional, las elecciones de este año serán altamente complejas y pondrán a prueba nuestra joven democracia”.

Serán alrededor de 156,000 casillas las que se instalen a lo largo y ancho de la república, que serán operadas por 1.4 millones de ciudadanos como funcionarios de casilla, para garantizar su correcta operación: “a pesar de que las elecciones se han insertado en un clima de violencia y de falta de credibilidad, en el INE estamos listos para que la del domingo no solamente sea la elección más grande de la historia, sino también la más explicada, la más fiscalizada y la más libre”, cerró Lorenzo Córdova.