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México vivió el hackeo más grande a sus bancos: hasta 820 millones de pesos

Fuente: Tumblr

Los datos siguen apareciendo poco a poco. Ahora la cifra se ha elevado y en las reuniones de la secretaría de Hacienda con los responsables del Banco de México ya se habla de una cifra cercana a los 820 millones de pesos. México ha sufrido en silencio uno de los hackeos más fuertes de su historia. Poco se sabe de quién fue.

En Breaking reportamos que solamente dos bancos habían aceptado ser víctimas del ataque: Banco del Bajío y Banorte. El resto, permanece en silencio. Hasta hace unos días la cifra del robo total era mucho menor. Se reportó una pérdida de entre 300 y 400 millones de pesos. Al día de hoy, el monto total sigue aumentando. Todo se debió a un gran ataque de hackers que pudo estar apoyado por trabajadores de estos bancos y un nuevo integrante.

Según los últimos reportes de las autoridades financieras, también estarían involucrados varios clientes tradicionales de estos bancos. ¿Cómo sucedió esto? La investigación cree que muchos de los depósitos se hicieron a cuentas ya abiertas que permitieron distribuir los millones robados para no llamar la atención. Estas cuentas serían de ciudadanos comunes: comerciantes, proveedores, personas de a pie que usan la banca a diario.

La teoría estaría dejando en claro que el ataque masivo fue planeado por miles de personas, algo que puede sonar ilógico o difícil, pensando en el grado de complicidad que se requiere para que todo saliera según lo planeado. El robo masivo a estos bancos nacionales fue tan silencioso que tardaron varias semanas en enterarse. Todo se debe a que las transferencias fueron de apenas miles de pesos para evitar un escándalo o un rastreo inmediato.

México dejó en claro que sus bancos no cuentan con la ciberseguridad necesaria y este hecho enfureció al secretario de Hacienda, Antonio González Anaya. Después de enterarse del hackeo, se reunió de inmediato con las autoridades bancarias en México. Lo que siguió fue un encuentro difícil en donde se responsabilizó mucho a los banqueros por no invertir en seguridad.

Lo cierto es que una operación así no puede funcionar sin que haya trabajadores de los bancos dentro. Una sola postura, del banco Santander, afirma que los hackers pueden ser extranjeros y que estuvieron ayudados por algunos trabajadores de los bancos mexicanos.

La investigación continúa pero aún no se tiene identificado a nadie en particular. Ni siquiera hay zonas del país en donde se pueda detectar mayor movimiento resultado de este fraude. Como consecuencia, Anaya ya despidió a la directora general de Sistemas de Pagos y Servicios Corporativos del Banco de México, Lorenza Martínez. Se le atribuye todo el problema con los servidores SPEI.

En una mirada más profunda se alcanza a notar que gran parte del robo se debe a la precaria ciberseguridad de los bancos mexicanos afectados. Aún no se sabe cuántos fueron en total ni cuánto le robaron a cada uno. En temas como estos, el silencio es clave para no alarmar a los clientes que mantienen sus ahorros en estos centros financieros. Como resultado del resguardo de capitales, las quincenas de miles de mexicanos tardaron en llegar a sus tarjetas de nómina.