Margarita Zavala desperdició la oportunidad que Marichuy no tuvo

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Una primera dama en México intentó llegar a la silla presidencial. Entre pocos recursos, renuncias al presupuesto oficial y una bandera de independencia, Margarita Zavala se posicionó como la primer aspirante femenina sin partidos a una candidatura presidencial. Cuando la jornada se acercaba, renunció al cargo sin considerar su compromiso con los votantes.

Esta oportunidad le costó bastante a la esposa de Felipe Calderón. La familia católica planeaba hacerse con el poder durante un sexenio más y en su camino entregar más de medio millón de apoyos ciudadanos falsos. Aún así, lograron entrar a la boleta electoral y le quitaron oportunidades a otras propuestas más sólidas como la de María de Jesús Patricio.

Zavala renuncia a su candidatura presidencial argumentando que la elección es un intento de democracia que no garantiza las mismas oportunidades a los candidatos independientes. La decisión la tomó con gozo aunque dejó atrás muchos pactos firmados con empresarios, sectores educativos, organizaciones civiles y de mujeres. Esta oportunidad pudo haber sido mejor aprovechada por la candidata indígena. Marichuy abogaba a mucho más que Margarita.

La comparativa es enorme. El árbitro electoral mexicano aplaudió la honestidad de Marichuy al presentar un 94% de apoyos reales y avalados. Margarita Zavala, en cambio, usó una herramienta poderosa para hacerse con la candidatura presidencial: una fotocopiadora. Esta trampa inmensa fue premiada por el INE y la intención de Jesús Patricio fue negada a la primer revisión. A pesar de que los demás candidatos solicitaron al instituto electoral que permitiera a la candidata indígena un lugar en la contienda, se negaron.

Para colmo, el tribunal electoral decidió insertar de manera sorpresiva e ilegal a Jaime Rodríguez “El Bronco”. Este hombre falsificó aún más apoyos ciudadanos que Zavala. Como resultado de una campaña difícil y peligrosa, Marichuy tuvo que suspender las últimas semanas de su recorrido después de un trágico accidente de auto, debido a los pocos recursos con los que contaba.

Zavala se ha ido de la contienda electoral pero no ha contemplado que traiciona el apoyo de cientos de personas que decidieron seguirla hasta el primero de julio. Muchos de sus allegados eran católicos férreos que veían en su postura homofóbica e intolerante con los derechos humanos una buena opción para el país. Con su partida, este electorado conservador queda colgando, ya que ninguna opción presidencial mantiene este régimen de valores católicos.

Marichuy aseguró que la cancelación de su intención presidencial era de esperarse. Su misión era, afirma, la de acercar las necesidades de los indígenas y muchas otras minorías a la agenda nacional. Si bien Margarita Zavala buscó el voto femenino simplemente argumentando que lo merecía por ser la única candidata mujer, Marichuy sí contemplaba un plan de gobierno más eficiente para el sector femenino en el país. Sobre todo para las mujeres pobres y las mujeres indígenas.

Lo cierto es que en México es difícil que una mujer llegue a un cargo tan alto como una candidatura presidencial. Solamente Patricia Mercado, Josefina Vázquez Mota y Margarita Zavala lo han logrado. Dos de ellas perdieron de forma catastrófica y la tercera no quiso intentarlo ni siquiera. La opción de Marichuy cobra más fuerza, después de ver a una candidata renunciar sin motivos claros y con una muy clara intención de favorecerse después de la elección. Falta ver si en unas semanas se une a algún otro candidato político.