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9 mil millones en salud naval pero no pudieron salvar a una mujer embarazada

Noticaribe

El Hospital Regional Naval de Acapulco en Guerrero tiene una crisis de medicamentos, hemoderivados y equipo médico. Esta instalación es parte de la red de servicios médicos de la Secretaría de Marina (Semar) que consiste en 11 hospitales, 21 sanatorios, cuatro clínicas y un centro médico naval. A pesar de que este sexenio se han invertido 9 mil 760 millones 850 mil pesos, la falta de suministros causó la muerte de una mujer embarazada quien también perdió a su bebé.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación para el titular de la Semar, Vidal Soberón Sanz. En un comunicado, la comisión informó que acreditaron la violación a los derechos humanos por protección a la salud y a la vida. La mujer se presentó el 20 de junio del año pasado a las instalaciones del Hospital Regional Naval debido a las contracciones, un médico de guardia aseguró que el producto no tenía signos vitales.

La pacienta tuvo que ser intervenida de urgencia, sin embargo, la intervención se demoró ya que ni el ginecólogo ni el anestesiólogo estaban presentes. La mujer fue enviada a terapia intensiva, donde la falta de medicamentos y hemoderivados propició que se le trasladara al Hospital General de Acapulco.

La remisión y el traslado tardó más de nueve horas, tiempo en el que su estado de salud se agravó. La información sobre su traslado no se encontró en el expediente. Es por esto que la CNDH señaló que era responsabilidad del Hospital Regional Naval contar con suficientes medicamentos y equipo médico, así como realizar un traslado en tiempo para salvar la vida de la persona. Las omisiones del hospital contribuyeron de forma directa a su fallecimiento.

Cada año incrementan su presupuesto

El contralmirante Rafael Ortega Sánchez es el responsable de los servicios de atención médica de los marinos y sus familias. En 2013, el sexenio abrió con un presupuesto para esta área de mil 429 millones 296 mil pesos. En 2014, la cifra creció a mil 448 millones 671 mil pesos. Un año después hubo otro incremento, para 2015 el presupuesto era de mil 688 millones 983 mil pesos. En 2016 alcanzó lo más alto con mil 729 millones 819 mil pesos.

Fue el año pasado el primero en el sexenio donde el presupuesto decreció en vez de aumentar, con un total de mil 459 millones 755 mil pesos, es decir, se redujo 270 millones de pesos respecto al 2016. Sin embargo, este año el presupuesto de Sanidad Naval es el más alto que se ha registrado con un total de dos mil 004 millones 396 mil pesos. Este dinero debió ser utilizado para la capacitación y especialización de médicos, enfermeras y especialistas. Pero también para comprar el suministro adecuado y tener todos los servicios del hospital funcionando para los beneficiarios de dichas instituciones. Estos presupuestos y la falta de insumos hacen notar que hay una deficiencia en la administración de estos hospitales.

Se debe reparar el daño

Asimismo, la comisión descubrió que después de este caso la Marina no inició ninguna indagatoria ante el Inspector y Contralor General de la Armada. Ni habían iniciado queja médica contra el personal por lo ocurrido.

La CNDH concluyó que el Hospital Regional Naval de Acapulco tiene una problemática no solo atribuible a los médicos sino más bien de carácter estructural en esa instalación médica. Ya que lo que causó la muerte de la mujer fue tanto la deficiente atención médica, la falta de insumos y las decisiones que se tardaron mucho tiempo en tomarse y que permitieron la complicación de su situación de salud.

El Hospital Regional Naval de la Marina cuenta con 185 elementos. 39 médicos en contacto con los pacientes, 12 médicos generales y un médico pediatra así como 64 enfermeras para atención directa y 41 para atención general. Respecto a especialistas cuentan con dos ginecobstetras, dos médicos cirujanos, un médico internista, tres odontólogos, 18 enfermeras especialistas y cinco médicos auxiliares.

Según la Ley General de Víctimas, se recomendó al titular de la Semar que se repare el daño al esposo de la mujer, es decir, indemnización, atención psicológica y su inscripción en el Registro Nacional de Víctimas para que tenga acceso al Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.

Con información de Proceso y Estado Mayor.