Líderes sindicales de la CDMX tiemblan ante una posible victoria de Morena

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Si Claudia Sheinbaum y López Obrador logran la victoria el próximo primero de julio, cientos de líderes sindicales y miles de sus trabajadores estarían enfurecidos. Sobre todo en la Ciudad de México, en donde el perredismo tradicional se ha afincado tanto en los sindicatos que muchas personas no sabrían qué hacer si el próximo jefe de gobierno llega de otra fuerza política.

Y es que el PRD ha gobernado durante las últimas décadas y parece ser que ya se enraizó en acuerdos con gremios como el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX). La preocupación se notó claramente el día de ayer, en las afueras del primer debate presidencial.

Con pancartas, gritos e insultos, cientos de sindicalizados se lanzaron a caminar por las calles cercanas al Palacio de Minería en apoyo a Alejandra Barrales y Ricardo Anaya. Y es que aseguran que una victoria de Morena en la capital mexicana dañaría severamente a sus beneficios sindicales. Además, aseguran que una victoria del PRD les vendría mucho mejor para que todo continuara de la misma manera.

Aseguran que Morena quiere quitarles privilegios laborales por los que han trabajado desde hace décadas. Lo cierto es que los jefes delegacionales de Morena, y la propia Sheinbaum como candidata a la jefatura de gobierno, han mantenido una política de austeridad. En esta se revisa a fondo las nóminas de cada dependencia de gobierno y se elimina a los trabajadores que cobran sin labores, conocidos como “aviadores”. Ante este proceso, los sindicalizados han salido a protestar.

Lo cierto es que sindicatos como el SUTGCDMX han trabajado de manera conjunta con los intereses de Miguel Ángel Mancera, a quien han apoyado en todo momento y del cual no quieren despegarse. La idea de un liderazgo de Morena pondría en apuros a líderes sindicales y trabajadores que han abusado durante décadas de sus puestos. Ante estas prácticas, una revisión de las nóminas y los espacios de trabajo serían la ruina para muchos.

Si tuviéramos que ponerle un rostro a este descontento tendríamos que mencionar a Juan Ayala. El hombre que lidera este sindicato de al menos 135 mil personas asegura que el impacto de su fuerza de trabajadores “ha laborado durante décadas y así será en el futuro”. La realidad es que se necesitan de veinte hasta treinta años laborando en el sindicato para lograr una plaza, gracias a controles tortuosos como el que impone Ayala.

Este mismo personaje ha declarado públicamente que todo jefe delegacional de Morena en la capital mexicana será considerado un “enemigo” para los intereses de su sindicato. Con esto, ha logrado dirigir manifestaciones masivas en contra de delegados morenistas en la capital. Además, asegura que una posible llegada de Sheinbaum a la jefatura de gobierno sería fuertemente criticada por su gremio numeroso.

Las estadísticas plantean enfrentamientos de este tipo, ya que tanto Claudia Sheinbaum como López Obrador dominan las encuestas de cara a la elección del primero de julio. Con una victoria de ambos, la mancuerna morenistas cobraría más fuerza que nunca, especialmente en la capital del país. Con esto, varios sindicatos podrían encender las alarmas e iniciar acciones y manifestaciones en contra de los recién elegidos.