Ximena Puente y cómo destruir la credibilidad de una institución

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En el pequeño estado de Colima empezó a brillar una figura legal joven y preparada. Ximena Puente avanzó en su preparación como doctora en derecho, lo que le aseguró un currículum digno de cargos públicos ligados con la verificación de información nacional. El puesto se lo dieron en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).

Este fue anunciado en 2014 como un gran organismo completamente autónomo que vigilaría, perseguiría y apuntaría la maquinaria legal para perseguir a políticos corruptos mexicanos. Entre los elegidos para conformarlo estaba Ximena Puente, cuyo perfil la mantuvo tres años como directora. Nadie sospechó en el momento que la abogada sería una de las grandes servidoras del PRI nacional.

Durante su administración en el INAI se llevaron a cabo serias investigaciones en contra de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex y coordinador de campaña de Enrique Peña Nieto. Se le acusa de aceptar sobornos millonarios por parte de la empresa brasileña Odebrecht y la fiscalía electoral generó una carpeta sólida que podría enviar a la cárcel al amigo del presidente. El resto de la información para proceder con su detención fue reservada en privado por Ximena Puente, como directora del INAI.

Este gesto ayudó a que el tema no avanzara y la PGR no pudiera detener a Lozoya ni se pudiera avanzar en las investigaciones ligadas a Odebrecht. Este tema ha generado la caída de expresidentes latinoamericanos, además de altos funcionarios y políticos en América Latina, pero en México no hay arrestos gracias, en parte, a acciones como las de Ximena Puente.

Premiada por proteger al amigo del presidente

A pesar de que fue elegida en el INAI porque no se le encontraron nexos con ningún partido político, Puente fue anunciada como una de las afortunadas ganadoras de una diputación plurinominal por el PRI. El escándalo es enorme: todo este tiempo Puente estuvo trabajando en silencio para favorecer al partido de Enrique Peña Nieto, por lo que se puede intuir que el propio priísmo la acomodó desde un inicio en el INAI, el instituto que tanto se anunció como “independiente y libre”.

Las acciones de Ximena Puente dentro del INAI han generado una gran polémica. Se trata de una mujer que debió trabajar para generar una mayor democratización de la transparencia en México y, en cambio, su labor está ahora manchada por su cercanía con el priísmo. Ximena será diputada plurinominal del PRI en los próximos meses utilizando un escaño designado para el estado de Colima, el lugar en donde nació.

https://twitter.com/XimenaPuente/status/970320210942185472

Contrario a un regalo por su protección a Lozoya, Ximena Puente afirma que fue elegida por el PRI por su honestidad y experiencia. Dice que durante su labor como diputada plurinominal será la más atenta a vigilar la transparencia en la Cámara baja y defendió su labor en el INAI, calificándola de útil y honesta para el país. “Tengo el carácter ciudadano y sobre todo la encomienda de que vengo de órganos colegiados y creo que eso es muy importante recalcar”, dijo.

Severos daños al INAI

En los últimos días ha sido acusada por su expareja de usar a trabajadores del INAI para cuidar a su hija, esto durante los tres años en que fue presidenta de la institución. Con esto, habría caído en delitos como peculado y abuso de autoridad, por lo que se calcula daño al erario por más de 1 millón de pesos en sueldos de personas que sirvieron más como trabajadores de su hija que como trabajadores del INAI.

Como resultado de alianzas como esta que dañan a la democracia, se ha impulsado la creación de la “Ley Puente”. Esta busca evitar casos como el de Ximena Puente, en donde funcionarios supuestamente ciudadanos renuncian a sus puestos para entrar a un cargo político. De aprobarse, durante tres años tendrían que mantenerse alejados de la afiliación a partidos políticos.

Lo cierto es que el caso de Ximena deja severamente dañado al INAI. Consejeros internos aseguran que su labor secreta para el PRI puede generar una “mala percepción” a la larga para el instituto dedicado a la transparencia. Esto es un ejemplo de qué tan poco le importó a Puente brincar del INAI al PRI y manchar la imagen del instituto aparentemente independiente.