Peña me intentó sobornar para que no atacara al PRI: Santiago Nieto

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El último fiscal electoral fue retirado de su cargo después de investigar a fondo los casos de corrupción que ligan a Pemex con el PRI y la empresa brasileña Odebrecht. Santiago Nieto, el hombre que se atrevió a investigar a uno de los amigos más cercanos del presidente Enrique Peña Nieto, se quedó sin empleo por desempeñar con maestría su cargo.

Ahora, meses después de haber sido expulsado de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), Santiago Nieto ha hablado sobre las verdaderas razones de su despido. Las declaraciones son alarmantes. Nieto asegura que por orden directa del presidente de México intentaron sobornarlo para que abandonara la investigación que mantenía en contra de Emilio Lozoya, exsecretario de Pemex.

Lozoya no solamente operó un fraude enorme en la institución petrolera mexicana, también aceptó sobornos millonarios por parte de la constructora Odebrecht para privilegiarlos con contratos. Además, los contactos de Lozoya con la empresa carioca se realizaron cuando este coordinaba la campaña presidencial de Peña, por lo que todo apuntaba a que buena parte de la financiación del presidente fue con dinero ilegal. Estas acusaciones pudieron avanzar, pero se decidió quitar a Santiago de su puesto.

El hombre que se negó a regresar al cargo del que fue despedido, asegura que además de los sobornos económicos que le querían dar para volver y no continuar con la investigación se suman ataques en contra de su persona. Santiago Nieto declara que a su esposa le empezaron a llegar fotografías de él y una acompañante. Incluso varios mensajes en donde se buscaba destruir la estabilidad familiar del entonces fiscal electoral. Estos ataques, declara, venían directamente de la presidencia nacional.

Entre amenazas e intentos de soborno que Nieto rechazó, el hombre que pudo hundir a Emilio Lozoya decidió dar a conocer esta información en tiempos electorales. Asegura al diario Wall Street Journal que además de esto se le amenazó de muerte a través de la red de mensajería Telegram.

“Intentaron comprarme para que permaneciera callado. Yo sólo contesté: ‘perdón, pero no puedo recibir dinero de Peña Nieto’”, comentó al diario neoyorquino. Entre los mensajes escritos que recibió se encuentran frases como: “La muerte te sigue”, “no te metas en problemas”, por lo que salió a denunciar las amenazas y apuntó su dedo hasta la silla presidencial mexicana.

Lo cierto es que tanto el presidente mexicano como la PGR están demostrando que no piensan condenar ni perseguir varios temas importantes de interés nacional. En varios de ellos, se está investigando a personajes clave del priísmo nacional como Manlio Fabio Beltrones y Emilio Lozoya. Las evidencias en contra de Lozoya son tantas que resulta ridículo entender las excusas de la procuraduría para no detenerlo.

Santiago Nieto se ha unido al grupo de intelectuales, funcionarios y políticos que apoyan las investigaciones que Javier Corral mantiene en contra de César Duarte. En este caso, la PGR ya declaró que no tiene intenciones de buscarlo y mucho menos de llevarlo a juicio. Además, en este tema también se ha metido el presidente mexicano, al ordenar ciertas amenazas al gobierno de Chihuahua para que desistan de investigar los graves abusos del exgobernador Duarte y una red de desvíos millonarios que orquestó junto al PRI nacional hace dos años.