Cárceles enfrentan problemas de hacinamiento y sobrepoblación crítica: CNDH | BREAKING

Cárceles enfrentan problemas de hacinamiento y sobrepoblación crítica: CNDH

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La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó un informe acerca de los Centros de Reclusión de baja capacidad instalados en la República Mexicana que actualmente enfrentan problemas de hacinamiento y sobrepoblación crítica.

De acuerdo con el informe de la CNDH los centros penitenciarios que se encuentran distribuidos en todo el país no cuentan con la infraestructura que permita una estancia digna y de desarrollo, que establecen las normas y los estándares nacionales e internacionales en la materia.

Asegurando que de 109 Centros penitenciarios de baja capacidad que hay en el país 48 afrontan severos problemas de sobrepoblación, lo cual impide otorgar condiciones de estancia digna y de derecho a la reinserción social.

Basados de principios que se encuentran expuestos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Convención Americana sobre DH, así como del Pacto de Derechos Civiles y Políticos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la CNDH reiteró su preocupación por la falta de políticas públicas enfocadas a un sistema de gestión penitenciaria.

Dando a conocer que, existen 13 mil 177 personas que se encuentran recluidas en 109 centros con capacidad para 250, las cuales dependen de las autoridades estales que no cuentan con una infraestructura para evitar problemas de sobrepoblación.

https://twitter.com/CNDH/status/970484432967643136

Situación que vulnera los derechos humanos de los reclusos, ya que, esto conlleva una mala calificación en la deficiencia de actividades educativas, deportivas, de trabajo y salud, lo cual argumentó la CNDH, está plasmado en la fracción segunda del artículo 18 de la constitución, además de que se discutió en junio del 2016, con la publicación de la Ley Nacional de Ejecución Penal.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos aseguró que entre las acciones que las autoridades deben asumir, está la de crear espacios “dignos y adecuados”, donde se consideren las necesidades personales y jurídicas para las personas que están en situación de cárcel.

Lo cual aseguraron está contemplado por la Organización de las Naciones Unidas, que establece que:

“una oferta equilibrada de actividades asociativas constructivas y no aflictivas favorece en el recluso un estilo de vida autónomo y respetuoso de la ley una vez puesto en libertad. Asimismo, en aras del bienestar psicológico de los reclusos, es muy importante que permanezcan dentro de las celdas el menor tiempo posible”

Asimismo, la CNDH identificó que los centros penitenciaros de baja capacidad que se encuentran en una situación de sobrepoblación crítica están principalmente en los estados de Baja California Sur, Chiapas, Chihuahua, Estado de México, Morelos, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Oaxaca, Sonora, Tabasco y Veracruz.

La Comisión detalló que las cárceles al no contar con las instalaciones adecuadas que den las mínimas condiciones de sanidad, así como para el desarrollo deportivo, profesional y laboral, vulneran los derechos de los reclusos, quienes a la larga no logran tener una reinserción social adecuada, y a la larga vuelven a delinquir.

Puntualizando que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha reconocido que para mejorar las prácticas penitenciarias, se deben contar con criterios mínimos para la vida en prisión:

  • Un recluso, una cama.
  • Dormitorios que permitan el ingreso de luz natural, aire fresco y ventilación.
  • Regímenes carcelarios que permitan un mínimo de 8 horas fuera de la celda.
  • Posibilidades de hacer ejercicio físico, incluso para quienes estén en medidas disciplinarias.
  • Derecho y posibilidades de participar en actividades recreativas que promuevan el bienestar físico y mental.
  • Espacios físicos donde exista la higiene.
  • Acceso a atención sanitaria.
  • Espacios físicos que garanticen los vínculos familiares.
  • Dieta alimenticia balanceada.
  • Comedores y cocinas higiénicas.
  • Especial atención a mujeres en reclusión, así como a las hijas e hijos que conviven con ellas.
  • Atención y clasificación para personas en condiciones de vulnerabilidad.
  • Respeto a las características socioculturales de las personas privadas de la libertad.

Asimismo, han establecido que todo centro penitenciario debe contar con las áreas de gobierno y administración, así como educativas, deportivas, de servicio médico y de esparcimiento.

Finalmente, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a través de su informe ha propuesto a los gobiernos estatales, así como al Comisionado Nacional de Seguridad, desarrollar acciones efectivas para mejorar la infraestructura y aumentar la capacidad de los centros. Tomando en cuenta las especificaciones nacionales e internacionales para su diseño.