Insuficientes las medidas de seguridad en la UNAM, pero no entrará la policía: Graue

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El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue, admitió que las medidas implementadas en materia de seguridad no han sido suficientes para frenar el narcomenudeo dentro de las instalaciones. Sin embargo, aseguró que no permitirá que ingresen los policías ni los militares a la universidad.

«Vivir constantemente un estado de violencia armada nunca fue ni será una opción considerada», dijo el rector en un mensaje a medios este sábado, luego del tiroteo que ocurrió un día antes en las inmediaciones de Ciudad Universitaria.

Dos personas murieron este viernes en un tiroteo ocurrido dentro de las instalaciones universitarias, frente al anexo de la Facultad de Ingeniería. Lo que parece fue una riña entre narcomenudistas desencadenó una balacera en la que dos hombres resultaron heridos y después murieron, cuando eran trasladados a un hospital.

Graue aseguró que los sujetos eran personas ajenas a la institución y presumiblemente eran vendedores de drogas, que se ubicaban en esa zona de Ciudad Universitaria.

Añadió que los hechos ocurridos pudieron ser consecuencia de las medidas implementadas por la Rectoría para combatir la venta de drogas dentro de las instalaciones de la UNAM: aislamiento de los espacios donde estaban establecidos los narcomenudistas, iluminación de áreas, ampliación de vigilancia y sistemas de seguimiento, además de una colaboración más estrecha con las autoridades de la Ciudad de México.

Los primeros resultados señalan que 30 individuos han sido consignados ya a las autoridades ministeriales y se han presentado las denuncias correspondientes por distintos ilícitos.

“Pero todo ello, no ha sido suficiente. Si bien es cierto que los narcomenudistas se han fragmentado, también lo es, que se han dispersado distribuyéndose en otras zonas del campus central”, admitió Graue en el mensaje.

La venta de drogas y la existencia de narcomenudistas dentro de Ciudad Universitaria quedaron al descubierto cuando un hombre fue asesinado afuera de la Facultad de Filosofía y Letras el 14 de noviembre de 2014, presuntamente también durante un enfrentamiento entre criminales.

Desde entonces se ha denunciado que la venta de droga se extendió por diversas zonas de Ciudad Universitaria, pero también en otros campus de la UNAM, incluyendo las preparatorias y los Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) a los que acuden menores de edad.

Si bien, el ex rector de la UNAM, José Narro aseguró que ya se habían tomado medidas para combatir este problema, en realidad fue un tema del que se negó hablar públicamente. Fue hasta la llegada de Graue que el problema tuvo que discutirse de manera pública, con la comunidad y con la opinión pública.

“He meditado largamente las medidas que fueron implementadas; he compartido dudas y explorado nuevos derroteros para mejorar las condiciones de seguridad. Y a pesar de estos muy lamentables acontecimientos, estoy seguro que el camino que nos hemos trazado es el correcto y en ello, mi administración, se seguirá empeñando”, aseguró el rector.

Sin embargo, no descartó que en los próximos días habrá voces que exijan alternativas más agresivas, que incluyan armas o la militarización. Además de que se aprovechará el momento político electoral que estamos viviendo para “intentar desestabilizar” a la universidad.

“A ellos habrá que decirles que estamos conscientes de la fragilidad de la seguridad en nuestra Universidad como espacio plural, abierto y democrático; pero que nuestra fortaleza está en el saber, en la libertad, en la autoridad moral, en la autonomía y en el respeto a la normatividad universitaria”, afirmó el rector.

Con ello, elimino cualquier posibilidad de permitir que ingresen autoridades locales o federales a combatir el crimen organizado que se ha asentado en los distintos campus de la institución de educación superior.

De igual manera pidió al gobierno de la Ciudad de México que se lleve a cabo una investigación exhaustiva con la que se esclarezcan los hechos. En las pesquisas, explicó, participará la Abogada General de la UNAM, quien ya tiene instrucciones de acompañar a las dependencias de justicia para poner a su alcance todos los elementos que pueda aportar la UNAM.

En tanto, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México anunció que ya detuvieron a dos personas que pudieran estar relacionadas con la balacera ocurrida el viernes.

En conferencia de prensa, el procurador capitalino, Edmundo Garrido, explicó que el viernes por la noche aprehendieron a dos sujetos que portaban dos bolsas de marihuana y un arma calibre .25. Luego de ser detenidos se encontró que el suéter de uno de ellos tiene una mancha de sangre.

“¿Por qué se les trata de relacionar con el tema? Uno de ellos trae una mancha de sangre en suéter, se están haciendo pruebas químicas para saber si tiene que ver con la sangre de una de las víctimas”, dijo Garrido al dar a conocer los avances de la investigación.

En ellos, se determinó también que las personas que murieron ya fueron identificadas plenamente  no tienen antecedentes penales, aunque la Universidad descartó también que se trate de personas que laboran o estudian en la institución.

Por su parte, el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, aseguró que todas las detenciones a presuntos criminales se harán en las inmediaciones de Ciudad Universitaria y no dentro de las instalaciones de la UNAM.

El mandatario recordó que la policía local no puede ingresar a CU porque se trata de instalaciones federales, pero aseguró que se mantendrán las acciones de seguridad en el perímetro en total coordinación con las autoridades universitarias.

Mancera aprovechó el momento para urgir al gobierno federal y al Congreso de la Unión la aprobación de la Ley de Portación de Armas que está detenida desde el año pasado en el Poder Legislativo.

“Mientras no tengamos una ley que sea severa en el tema de la portación de armas, vamos a seguir teniendo esta problemática. Lo que tenemos que hacer es reforzar y aprobar ya, cuanto antes este asunto de las armas de fuego. De qué sirve que se haga la detención si las autoridades dicen que por el tipo de calibre o o de arma el señor tiene caución y sale libre”, cuestionó Mancera.