Comedores Comunitarios de SEDESOL con sendas deficiencias: ASF

- Por

Los informes individuales que la Auditoría Superior de la Federación ha entregado como parte de su revisión a la Cuenta Pública 2016, han revelado una serie de importantes deficiencias en el trabajo de nuestras instituciones: una de las más graves ha sido la posible construcción de una red de desvío de recursos en que la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, están implicadas.

También ha revelado los atrasos de la Reforma Educativa, la falta de criterios de que dispone la Secretaría de Educación Pública (SEP) para autoevaluarse y medir el desempeño de sus inversiones y programas.

Aun, los informes de la Auditoría han revelado cómo uno de los programas de Sedesol, que busca alimentar a los más pobres, ha operado sin grandes instrumentos que le permitan verificar que los recursos que se le han otorgado se hayan ejercido de forma transparente, y que los alimentos estén llegando a las personas que más los necesitan: hablamos del Programa de Comedores Comunitarios (PCC), que se implementó en nuestro país en 2013.

https://twitter.com/cencos/status/966728905645322241

De acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en el 2016, 43% de nuestra población se encontraba en condiciones de pobreza, eso son 53 millones de personas; otros 24 millones de mexicanos tuvieron problemas en el acceso a los alimentos, al menos el 40% de esos 24 millones, se encontraba en situación de inseguridad alimentaria severa.

Tres años antes se mandató en nuestro país la creación del Sistema Nacional Cruzada contra el Hambre, que a su vez instrumentó un programa con el mismo nombre. Estos dos instrumentos tienen la obligación constitucional de garantizar el derecho a toda persona una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad”.

A partir de la implementación de estos programas, el gobierno federal puso en marcha el Programa de Comedores Comunitarios (PCC), que desde entonces está a cargo de Sedesol. A lo largo de los años, los objetivos del programa han ido cambiando. Uno de los cambios más importantes se dio a nivel de la población a la cual iba dirigido. En 2014 el programa estaba dirigido a la población vulnerable, y sólo tenía jurisdicción en municipios seleccionados por el programa Cruzada contra el Hambre.

En 2016 esos objetivos se transformaron y pasó a ser un programa de alcance nacional, y que atendería a las Zonas de Atención Prioritaria (ZAP). En estas zonas sería donde Sedesol instalaría los comedores.

Es en este par de puntos en donde la ASF encontró una serie de deficiencias: por ejemplo, Sedesol no ha cuantificado la problemática que cada ZAP pueda tener, por lo tanto no ofrece una “solución estructural” al problema de acceso a los alimentos.

En este sentido, Sedesol también falla en definir el concepto de objetivo, que es “el acceso efectivo a la alimentación”; la ASF destaca que no se han establecido parámetros para valorar la incidencia del PCC en el cumplimiento de dicho objetivo.

Por otro lado, la Auditoría considera que el hecho de atender zonas territoriales y no personas, no es muy efectivo, pues muchas personas que no son el objetivo clave del programa pueden estar disfrutando sus beneficios, y otras que sí lo necesitan, se quedan fuera. La ASF “considera que la población objetivo debe definirse en términos de personas y no de territorios”, destaca en su auditoría.

La propia instalación de los comedores también presenta deficiencias: no hay un número claro de solicitudes que se han hecho para la instalación de nuevos comedores, y en los ya instalados no hay un mecanismo que los supervise de manera semanal.

También se identificó que los menús que en esos comedores se ofrecen, carecen de algún grupo alimentario, o bien están incompletos. Por lo tanto, los comedores no pueden garantizar que los asistentes estén cubriendo sus necesidades básicas de nutrición.

Si bien en la auditoría se deja claro que la dependencia, durante 2017 ha cubierto buena parte de las observaciones que la Auditoría hace; por ejemplo en el caso de los menos, con la elaboración del “Recetario 2017”, que es un instrumento que coordina la creación de menús completos y actualizados, la ASF hace hincapié en que la cobertura y la efectividad del programa no puede ser verificada.