Renuncia un personaje clave del PRD en la CDMX, anuncia su apoyo a Morena

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El Partido Revolucionario Democrático vive también una crisis interna. Deriva de una grave traición a sus principios, señalan varios experredistas. Para las elecciones presidenciales de este 2018, el partido del sol azteca, como se le conocía en los noventas, ha decidido aliarse a uno de sus más grandes rivales ideológicos: el partido Acción Nacional, de corte conservador y contrario a los fundamentos del PRD.

Como respuesta a esta unión poco lógica de fuerzas políticas que ha sido rivales durante décadas, se ha empezado a vivir un exilio enorme de perredistas. Muchas personas ya no quieren formar parte de lo que está haciendo Alejandra Barrales, su aún líder nacional, con el perredismo. La opción principal de los que renuncian es un nuevo partido que está adquiriendo un poder inmenso: Morena (Movimiento de Regeneración Nacional).

Esto pasó en la Ciudad de México con un miembro clave del PRD nacional. Se trata de Enrique Vargas Anaya, que hasta hace unos días fungía como secretario general del PRD en la capital del país, uno de los puestos más importantes del perredismo en la zona centro del país, en donde esta fuerza política ha entrado en crisis.

Vargas señala que los recientes actos de violencia del PRD en los mítines de Morena (el caso concreto en la delegación Coyoacán) han terminado “por enterrar la herencia de nuestra lucha construída por décadas”. Además de recalcar que el perredismo capitalino hace mucho tiempo “perdió su relación con las organizaciones sociales de izquierda y, en consecuencia, con los jóvenes”.

Por lo tanto anunció su renuncia inmediata al partido amarillo y también comentó su anexión al partido Morena, liderado por Andrés Manuel López Obrador, afirmando que apoyará por completo la candidatura para la jefatura de Gobierno de la política Claudia Sheinbaum. En la capital del país aún gobierno el PRD, con Miguel Ángel Mancera a punto de dejar el cargo, y con la candidata de Morena como amplia favorita para sucederlo en el puesto.

Dentro de la carta de renuncia que presentó al partido y que compartió en redes sociales, Enrique Vargas hizo un recuento de la poca efectividad del PRD en el gobierno capitalino desde que Mancera llegara al cargo. Recordó cómo en varios momentos fue la propia policía capitalina la que reprimió manifestaciones, marchas y activismos sociales, por lo que habla de una traición grande a los principios del perredismo nacional.

Además, se lanza en contra de Mancera al afirmar que con él se notó una clara “sumisión al gobierno federal y al presidente de la República”, a pesar de su supuesta bandera de “independiente”, por lo que el mancerismo “paulatinamente arrastró al PRD a lo que ahora es”. Acusó también a los líderes del perredismo por apoyar el famoso Pacto por México que “derivó en el desmantelamiento de Pemex y otras acciones de corrupción nunca antes vista”.

Por lo que la salida de Vargas Anaya se debe a que el PRD ha perdido todos sus signos de identidad, y es por eso que abandona a una de las fuerzas políticas que en algún momento compitiera con el PRI por la presidencia nacional, gracias a su gran apoyo ciudadano. Por ahora, el PRD apenas logra un 15% de popularidad en los votantes mexicanos, motivo por el que tuvieron que aliarse con sus rivales del PAN para lograr reunir algunos simpatizantes más.

Así como Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López decidieron renunciar al PRD por las mismas causas, Vargas señala que “este partido ya no representa mis ideales de lucha social porque dejó de ser una opción de izquierda”. Por lo que su salida se suma al enorme éxodo de políticos que han encontrado en el PRD una fuerza política al servicio de los intereses neoliberales del partido conservador y del partido en el poder, el PRI.