Calderon y Fox le cuestan 1 millón 308 mil pesos al mes a los mexicanos

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El tema de las pensiones a expresidentes mexicanos ha estado en el debate público por años. Algunos afirman que es uno de los gastos al presupuesto nacional más descarados y otros, pocos, aseguran que es un privilegio con el que cuentan los mandatarios por haber servido al país.

Lo cierto es que a un mexicano común le lleva entre treinta y cuarenta años conseguir una pensión, mientras que a un presidente le bastan con seis años para asegurar su vida hasta que fallece. Hasta el momento, en México son cuatros los expresidentes que gozan de una pensión mensual por haber gobernado, bien o mal, nuestra nación.

Los montos varían, pero van desde 205 mil pesos reglamentarios hasta 816 miles pesos que recibe el expresidente panista Felipe Calderón, y eso que la cifra solamente representa pagos a empleados que garantizan su seguridad. Y es que los mandatarios no solamente reciben dinero, además, cuenta con una flotilla de trabajadores a su servicio.

¿Qué incluyen estas pensiones?

Dentro de los acuerdos creados en el término del mandato de Luis Echeverría y el inicio de la presidencia de Miguel de la Madrid. Es decir, desde hace más de 40 años los mexicanos mantienen a sus expresidentes sin que se les consultara desde el inicio. En esos tiempos, toda iniciativa presidencial era aprobada en automático, sin oposición.

Además del dinero a los exgobernantes del país, también se pagan los salarios de todo un equipo de seguridad y empleados a su servicio. Luis Echeverría, Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón son los cinco presidentes que aún reciben este sustento. Tanto Salinas como Zedillo y Calderón ha renunciado a este apoyo. Sin embargo, lo que no comentan, es que sus equipos de seguridad y resguardo continúan recibiendo sus pagos derivados de estas pensiones.

¿Cuánto cobran?

Según un análisis del periódico El Financiero, Vicente Fox cobra 205 mil pesos mensuales y su equipo de trabajo le cuesta al erario público el doble, más de 472 mil pesos. El propio panista guanajuatense asegura que sin su pensión no podría vivir bien. A su disposición están veinte personas, 11 hombres y 8 mujeres que cubren labores de seguridad y necesidades del hombre que lograra la transición política en el año 2000.

En últimos años se ha debatido si es necesario continuar con esta práctica, ya que la economía nacional lleva años estancada y muchos políticos y activistas consideran injustas estas pensiones. Ese dinero, aseguran, podría destinarse para seguridad o programas de erradicación de la pobreza.

Por ejemplo, tanto Salinas como Zedillo renunciaron a su pago mensual pero continúan teniendo trabajadores a su disposición. Al menos tres coordinadores cada uno con un costo promedio de 60 mil pesos mensuales. Por ley, Enrique Peña Nieto también recibirá el equivalente al sueldo de un secretario de Estado y, al parecer, esta ley tendrá vigencia durante más años. A menos que un candidato en específico ganara la presidencia.

¿Puede eliminarse este privilegio?

El candidato de izquierdas, Andrés Manuel López Obrador tiene dentro de sus propuestas de gobiernos eliminar las pensiones vitalicias a expresidentes mexicanos. Esta iniciativa es una de las más fuertes del tabasqueño y una de las que más simpatizantes tiene en todo el país. Ningún mexicano que haya tenido que soportar un salario mínimo aplaude las pensiones a los exmandatarios, por lo que cada candidato que menciona la eliminación de estos pagos recibe la atención de un buen número de votantes.

Según expertos consultados por el medio Animal Político, sí, se puede eliminar este privilegio. En principio porque no es una ley establecida y básicamente se ha transmitido por herencia durante cada mandato presidencial.

Además del apoyo económico, los familiares de cada hombre que gobernó este país reciben un seguro médico universal y, en caso de que el expresidente fallezca, las viudas gozarán del 80% de su pensión. La figura presidencial es una de las más poderosas del país. Prácticamente son inmunes a investigaciones por corrupción y se les garantiza una buena vida llena de escoltas privadas para ellos y sus familiares. Calderón modificó las leyes para que se le garantizara seguridad a sus padres, hermanos, sobrinos y hasta cuñados.

Mira toda la información en esta nota de El Financiero.