Trabajadoras denuncias abusos sexuales en la Academia de San Carlos en la UNAM

Se trata de un escándalo más sobre abuso sexual dentro de las universidades mexicanas. Esta vez la trama se extiende hasta la Universidad Nacional Autónoma de México, en su Academia de San Carlos. En este lugar, diversas trabajadoras acusan a Arturo Azuara, coordinador de modelos para las clases de dibujo, de agredirlas sexualmente.

Además, las trabajadoras han contado al medio Plumas Atómicas que Azuara las ha hostigado, amenazado y ofendido durante años, en lo que se conoce dentro de la academia como una práctica común a las mujeres que posan como modelos desnudas en las clases de arte.

Azuara, quien no figura como docente, artista o trabajador de nómina en esta escuela de artes plásticas, ha mantenido una relación “bastante cercana” con las jóvenes que recurren a esta actividad para mantener su vida universitario en la capital mexicana. Alegan amenazas a través de redes sociales, solicitud de fotos personales y tocamientos agresivos mientras modelaban.

Estas mujeres laboran sin contrato fijo en la institución artística y sin prestaciones. Por lo que su salario varía y no reciben protección laboral dentro de la institución. Este tipo de tratos laborales informales se permiten gracias a personas como Azuara, que sin pertenecer a la nómina de la institución pueden captar jovencitas para pagarles poco dinero por sesión de desnudo.

Aún así, las mujeres violentadas (que hasta el momento son tres) están protegidas por la Ley Federal del Trabajo, esto a pesar de no contar con un contrato. Las tres alegan que Azuara se aprovechó de ellas al posar desnudas, tocándolas en la zona púbica y alegando “tener que castigarlas” por no enviarles fotos de sus pies cada que las solicita por chat, en redes sociales.

Las denuncias se generaron primero dentro de la Academia de San Carlos. Por lo que las autoridades de la institución les aseguraron que hablarían con el docente de la clase en donde trabajaban, Guillermo Getino, y que retirarían a Azuara de sus labores como coordinador de modelos para las asignaturas de dibujo. Además, les pidieron “que no externaran el tema” fuera de la academia.

Pero Azuara continuó laborando y hostigando a estas mujeres a pesar de las denuncias. Por este motivo, las autoridades de la Academia de San Carlos también están involucradas, ya que debieron evitar de inmediato el contacto de Azuara con las mujeres agredidas y separarlo del cargo. Incluso, apegándose al Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género de la UNAM, se les debió impartir atención psicológica y se debió acompañarlas a levantar una demanda en el departamento jurídico de la universidad.

Nada de esto sucedió. Incluso, hasta el momento, Azuara continúa colaborando en la Academia de San Carlos, a pesar de que las autoridades de esta institución aseguran

que él no tiene nada que ver. Ahora, Azuara ha mantenido un perfil más bajo, gracias a lo que él considera “culpa de los chismes”, por lo que asignó a un asistente para administrar todo lo relacionado con las modelos.

A pesar de los casos de abuso sexual, el tema laboral de estas modelos continúa de la misma manera precaria. No tiene contratos, no perciben salario fijo ni prestaciones, y se atienen a ganar lo que los alumnos de dibujo estén dispuestos a darles al final de cada clase. Estas trabajadoras, además, tienen que vivir bajo el acoso de las personas que las emplean, por lo que se espera que más personas se unan a las demandas en contra de Azuara.

Mira toda la información sobre este tema en la investigación de Plumas Atómicas.

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