El colmo, Pemex compró chatarra por 275 millones de dólares

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Los escándalos en Petróleos Mexicanos continúan y uno de sus exlíderes está cargando con las acusaciones más severas. Se trata Emilio Lozoya, sí, el amigo cercano del presidente Enrique Peña que fue acusado de recibir dinero de la empresa Odebrecht para ayudar a financiar la campaña del actual jefe del Ejecutivo.

Ahora, una nueva investigación apunta a que Lozoya, cuando fue director de Pemex del 2012 al 2016, confirmó la compra de una empresa denominada Agro Nitrogenados. Lo insólito es que la empresa completa era una fábrica de pura chatarra. La compra, según informes, alcanzó los 275 millones de dólares en 2013.

La idea de la compra de una empresa de este tipo era, según la documentación entregada por Pemex hace cinco años, generar urea (un compuesto químico utilizado comúnmente en la industria química). El asunto es que la empresa Agro estaban prácticamente quebrada y el desuso, con máquina que no se habían usado en más de tres décadas e instalaciones igual de antiguas que habían dejado de operar hace más de 14 años.

El otro gran problema es que ni Pemex ni Lozoya serán investigados por auditorías mexicanas por esta compra de chatarra millonaria. La institución encargada de salvar de nuevo el pellejo de Lozoya fue el INAI (Instituto Nacional de Transparencia), acusada de ocultar información clave para evitar que la investigación por esta compra se desarrollara.

Según palabras de la institución de transparencia, Pemex operó de forma distinta en esta compra y el tema se quedará en secreto porque no se utilizó dinero público. La excusa de esta dependencia fue pronunciada por la comisionada del INAI, Ximena Puente, aclarando que el tema Pemex-Agro Nitrogenados permanecerá oculto, ya que “Pemex pasó de ser una empresa paraestatal a una productiva del Estado, mientras que las filiales fueron transformadas en compañías privadas, por lo que no se les aplica el derecho público”.

El gancho para validar estas acciones es la propia Reforma Energética del presidente Enrique Peña, al cambiar el concepto de “empresa paraestatal” a “empresa del Estado”, acciones como esta compra de chatarra pura quedan libres de elementos para alguna futura investigación. Esto fue aprovechado por Lozoya cuando dirigió Pemex y ahora es defendido por la institución encargada de investigar los abusos de las dependencias mexicanas.

Y es que el INAI es una institución encargada, según su propia página oficial, de “garantizar en el Estado mexicano los derechos de las personas a la información pública y a la protección de sus datos personales, así como promover una cultura de transparencia, rendición de cuentas y debido tratamiento de datos personales para el fortalecimiento de una sociedad incluyente y participativa”. Pero por lo pronto están ayudando a que este exdirectivo de Pemex pueda salir librado de una acusación más por desvío de recursos o malos manejos.

Según el diario Reforma, la compra de esta empresa de chatarra por un costo de 275 millones de dólares es claramente un tema de sobreprecios, en donde se pagó mucho más del valor real de una empresa que no operaba, no contaba con maquinaria óptima y no tenía motivo válido para ser adquirida por Petróleos Mexicanos.

Las fuerzas políticas ajenas al PRI acusan a este partido en el poder de estar encubriendo a Lozoya con argumentos ilógicos. “El INAI debe reconsiderar y abrir la información sobre este descomunal desfalco a Pemex, porque lo que busca el gobierno federal es, a toda costa, la impunidad y proteger a Emilio Lozoya y su red de corrupción”, dijo el panista Marko Cortés. Y es que existe una protección especial a Lozoya dentro de la justicia mexicana.

Basta con revisar la destitución del titular de la Fepade, Santiago Nieto, después de encabezar las investigaciones en contra de Emilio Lozoya cuando fue coordinador de campaña de Enrique Peña y recibió “apoyos” millonarios por parte de Odebrecht, la corrupta y perseguida empresa brasileña sumida en la corrupción.