El aumento al salario mínimo es una limosna, dicen los expertos

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El presidente de México está presumiendo un aumento de ocho pesos al salario mínimo como el gran aporte a la economía nacional de su sexenio. Si bien el aumento suena interesante, los expertos coinciden en que no mejorará las condiciones de vida de los mexicanos ni ayudará a disminuir la pobreza en el país.

El aumento fue de 8.32 pesos, lo que representa el mayor aporte desde hace tres presidencias en México. Anteriormente los mexicanos ganaban 80.04 pesos, por lo que la cifra final será de 88.36 pesos a partir del primer día de diciembre de este año.

La medida ha sido presumida por el gobierno mexicano y aplaudida por las dependencias federales. Sobre todo por la secretaría de Hacienda, liderada por el presidenciable Antonio Meade, quien afirmó que en 2012, al iniciar el mandato de Enrique Peña, el salario mínimo era de 62.33 pesos.

Este crecimiento del 10.4% no supondrá un avance para la economía de los mexicanos, señalan expertos. El presidente del Colegio de Profesores de Derecho del Trabajo de la UNAM, Enrique Larios Díaz, afirmó que el gran anuncio del gobierno federal en materia económica es una “mera limosna”.

Asegura que la realidad del día a día de un mexicano no permite celebrar ocho pesos, por lo que la medida no trasciende para mejorar su calidad de vida. Para comparar escenarios, el experto de la UNAM invitó a que el presidente de México viva con poco más de 88 pesos al día. “Hay una diferencia garrafal entre un salario mínimo y (el salario de) muchos funcionarios de la administración pública. Ni ellos, ni los gobernantes mismos se creen lo que están diciendo de que hay un aumento que refleje un bienestar para la sociedad mexicana”, comentó.

Por otra parte, Raymundo Campos, investigador del Colegio de México, considera que los aumentos al salario mínimo no mejoran el panorama económico. «No observamos que el salario mínimo cambie la inflación en el contexto mexicano”, señaló, aclarando que el problema radica en los salarios mismos en México, que regularmente son injustos y no generan una estabilidad económica.

En su momento, la Confederación Patronal de la República Mexicana afirmó que para generar un impacto favorable en la economía mexicana era necesario elevar el salario mínimo hasta los 95.24 pesos. El gran problema, añaden los expertos, viene desde los años 80s, con la implementación de políticas neoliberales en México.

“La economía en México desde 1982 ha entrado en un sistema que se llama de contención que consiste, para decirlo muy claramente: contengamos los salarios para que no aumente la inflación porque decían desde aquel tiempo: los salarios suben por las escaleras y los precios por los elevadores”, señaló Larios, en entrevista para Aristegui.

Bajo esos parámetros, los salarios mexicanos no mejorarán en los próximos años y habrá que esperar aumentos considerables para realmente aplaudir incrementos al salario mínimo. Una de las propuestas más polémicas para solucionar este problema es la renta básica universal, esta iniciativa propuesta por el Frente Ciudadano pretende darles cheques mensuales a cada mexicano para superar los problemas económicos en el país y reducir las cifras de pobreza en México.