Más crisis en el PAN: renuncia Cocoa, la hermana de Felipe Calderón

Después de que Margarita Zavala hiciera pública la crisis que atraviesa la derecha política mexicana, las corrientes más importantes del panismo se han dividido entre apoyar a uno de los dos bandos en conflicto.

Se trata de los calderonistas y los anayistas. Es decir, las personas que siguen la filosofía política del ex presidente Felipe Calderón y los políticos que están del lado del líder nacional Ricardo Anaya. Ahora, y para acrecentar el conflicto, la cuñada de Margarita Zavala, la senadora plurinominal Luisa María Calderón, ha decidido abandonar también Acción Nacional.

El conflicto hace que Ricardo Anaya viva su peor momento como responsable de la derecha conservadora mexicana. Con la salida de Margarita Zavala, una de las principales propuestas de Acción Nacional para representar al partido de cara a las elecciones presidenciales del 2018, la estabilidad del PAN se tambalea. Ahora, la decisión de María Calderón eleva el caos dentro del partido.

Ambas forman parte del calderonismo, una corriente política que cobró fuerza desde que Felipe Calderón llegara al poder en 2006 y que ha tenido peso desde entonces en las decisiones nacionales del partido de derecha. Para algunos políticos panistas, esta corriente “ha hecho mucho daño al PAN, al apoyar prácticamente todas las iniciativas y decisiones de la bancada del PRI en el Senado de la República, incluyendo las reformas estructurales propuestas por Enrique Peña Nieto”, señala el político Ernesto Ruffo.

Por lo que la salida de las piezas claves de esta corriente política puede generar una verdadera limpia dentro del partido conservador. Aunque no ha mencionado nada sobre su salida, se espera que el ex presidente michoacano Felipe Calderón anuncie sus intenciones por abandonar el partido que lo llevó a la presidencia. En general, los miembros del calderonismo critican totalmente la forma de mando de Ricardo Anaya, acusándolo de cerrado y de no permitir que nuevos militantes se unan al partido.

La salida de Luisa María Calderón acrecienta la confrontación directa entre ambas posturas. La senadora, de origen michoacano, señaló que lo que más extraña es “la libertad del partido”. Ahora, tomará parte de las elecciones del 2018 como candidata independiente para buscar una diputación federal desde Morelia, Michoacán.

“Yo se los había estado diciendo. Me preguntaban insistentemente si yo iba a ir por la alcaldía (de Morelia) y nunca les dije que sí. Creo que para realmente transformar la forma de gobierno tendría que tener un cabildo muy libre, muy abierto con lo ciudadano y era difícil que yo pudiera ir así”, dijo la dos veces candidata a la gubernatura de Michoacán.

Después de tres décadas en el partido, Cocoa, como le gusta que le llamen, confirma lo que ya se venía venir: una fuga masiva de calderonistas. Y es que Anaya llamó a la unidad y el diálogo antes de que las cosas se descontrolaran y escalaran hasta un escándalo nacional. Esto ocurrió, por lo que la salida de Cocoa y la inminente renuncia de Felipe Calderón podrían ser el duro golpe que condenaría a Anaya a abandonar la dirección de este partido.

Por el momento, el PAN se coloca como una de los partidos más lesionados para enfrentar lo que serán las elecciones presidenciales más competitivas de la historia reciente de México. Ricardo Anaya no ha emitido una respuesta ante la salida de la hermana del ex presidente, pero este último sí ha dejado claro que apoya totalmente a su esposa y a su hermana en el tema del repudio al trabajo de Anaya.

Las últimas palabras de Luisa María como panista fueron bastante claras: “Margarita tomó una decisión muy valiente, cuando leí su renuncia me acordé que yo debía de haberlo hecho hace dos o tres años. Sí me hizo reflexionar, se me hizo valiente y la seguí”, dijo.

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