Margarita renuncia y de paso hunde la credibilidad de Anaya como líder del PAN

- Por

El Partido Acción Nacional acaba de exponer una de las más grandes rupturas en su historia. Dos corrientes igual de conservadoras y antagónicas han estado peleando durante tanto tiempo que ahora, públicamente, han terminado por exhibirse encabezados por dos personajes claves: Ricardo Anaya, líder nacional del partido, y Margarita Zavala, ex primera dama.

Desde que Anaya llegó a la dirección del partido conservador, el calderonismo (corriente apegada a la política neoliberal del ex presidente Felipe Calderón y su esposa) no vio con buenos ojos las formas en las que el recién llegado ha tratado a sus militantes. Acusando falta de diálogo y apoyo a las posturas o decisiones de la familia Calderón y sus allegados.

La burbuja terminó por explotar justo cuando se aproximaban las precandidaturas para la elección presidencial del 2018. Desde 2015 la ex primera dama anunció que buscaría la presidencia al término del sexenio de Enrique Peña. Mientras lo anunciaba, el líder del panismo nacional guardó silencio mientras buscaba también, aunque de forma más discreta, un lugar para la contienda electoral más competitiva del país.

Ante la falta de diálogo y los debates internos entre las dos corrientes del panismo, Margarita Zavala terminó por cortar de tajo con la unión interna y entregó su renuncia a su militancia en las oficinas de Acción Nacional. La carta en donde exponía sus motivos fue entregada por uno de sus allegados y las reacciones dentro de la política nacional no se hicieron esperar.

Ricardo Anaya aseguró que la salida de Margarita Zavala solamente beneficiaría al PRI, actual partido en el poder. El hombre se defendió diciendo que lo mejor sería entablar un diálogo interno para no exhibir debilidad ante las próximas elecciones presidenciales. “Estoy convencido que (la renuncia de Zavala) es una decisión equivocada, porque la candidatura a la que ella aspiraba no está aún decidida… el plazo para elegir a los candidatos vence hasta el 13 de diciembre”, señaló, justificando su postura silente.

Por lo que Zavala decidió romper con más de 30 años de trabajo en el partido que le dio a su esposo la presidencia y a ella una diputación. “La dirigencia actual impuso en el PAN condiciones antidemocráticas que tanto criticamos en el PRI y otros partidos… por estas razones presento mi renuncia formalmente al Partido Acción Nacional”, dijo Margarita Zavala en sus redes sociales.

También enlistó y criticó las malas prácticas que Ricardo Anaya ha realizado dentro del partido. “Canceló totalmente la vida democrática interna y la participación ciudadana en el PAN”. afirmando que desde la llegada de Anaya a la dirección del partido “ningún ciudadano ha sido admitido como nuevo militante… y se manipuló gravemente el padrón interno hasta hacerlo inservible y con este pretexto se han cancelado las elecciones internas del partido para postular candidatos”, sentenció la ahora mujer sin partido.

Sobre su candidatura, Zavala asegura que no se le permitió dialogar con las autoridades del PAN para buscar una forma de hacerse con la candidatura presidencial. A manera de capricho, la expanista dejó en claro que si no era ella la elegida por el partido, se iría inmediatamente. Y lo cumplió, incluso antes de que el PAN elija a su favorito para la contienda electoral en donde arrancan con clara desventaja. “Pedí reglas, lo pedí en público y en privado; lo pedí a la comisión permanente por escrito y en video. La respuesta siempre fue una evasiva. México tiene otros tiempos que no son los de la dirigencia del PAN”, dijo.

Con esto, dejó en claro que buscará la presidencia de México sin el partido conservador que la cobijó durante décadas y que la vía independiente será la opción ideal para lograr este propósito. “Siempre seré panista”, dejó en claro ante su partida. Y es que el INE exige a los candidatos sin partido entregar sus intenciones en los próximos días, antes de vencer el plazo para sus registros.

“Vamos a seguir adelante y vamos a lograr el cambio que México necesita”, afirmó Anaya en un video en sus redes sociales, dejando en claro que no depende de él elegir al candidato presidencial de su partido, ya que debe de pasar por la aprobación del PRD y Movimiento Ciudadano con la creación del polémico Frente Ciudadano. Esta unión política ha molestado a varios presidenciables como Silvano Aureoles o Rafael Moreno Valle, quienes no dependen de sus partidos para ser elegidos como candidatos a la presidencia en 2018. Para evitar esta encrucijada, Margarita decidió hacerse a un lado.

La salida de Zavala del partido conservador debilita las militancias internas al punto de dividirlo en dos. Además de su salida, se espera que junto a Margarita haya una migración de panistas inconformes con las decisiones de Anaya. Esto podría debilitar aún más al partido azul a meses de elegir a su candidato presidencial. Y el proceso ha comenzado, el panista José Luis Tamargo también anunció que podría dejar al partido para buscar la Jefatura de Gobierno de la ciudad por la vía independiente.

Lo que aún no se sabe es si la familia Calderón continuará dentro del Partido Acción Nacional, ya que entre sus filas están nombres importantes y de peso como el propio expresidente Felipe Calderón y su hermana, la senadora Luisa María Calderón, quien ha apoyado la decisión de Zavala por salir del partido.

Lo cierto es que el Frente Ciudadano es lo único que le queda a Acción Nacional, ya que actuando en solitario no tendrían la fuerza suficiente para sostener una candidatura presidencial que no esté manchada por esta clara división interna. Ahora, Anaya enfrenta uno de los momentos más duros de su cargo a pocos meses de definirse las candidaturas presidenciales en México.